Selección por provincias

LISTADO POR PROVINCIAS
A CORUÑA
ALAVA
ALBACETE
ALICANTE
ALMERIA
ASTURIAS
AVILA
BADAJOZ
BALEARES
BARCELONA
BURGOS
CACERES
CADIZ
CANTABRIA
CASTELLON
CEUTA
CIUDAD REAL
CORDOBA
CUENCA
GERONA
GRANADA
GUALAJARA
GUIPUZCOA
HUELVA
HUESCA
JAEN
LA RIOJA
LAS PALMAS
LEON
LERIDA
LUGO
MADRID
MALAGA
MELILLA
MURCIA
NAVARRA
ORENSE
PALENCIA
PONTEVEDRA
SALAMANCA
SEGOVIA
SEVILLA
SORIA
TARRAGONA
TENERIFE
TERUEL
TOLEDO
VALENCIA
VALLADOLID
VIZCAYA
ZAMORA
ZARAGOZA



viernes, 9 de enero de 2009

Castillo de Buitrago de Lozoya


Buitrago presenta los vestigios de su antigua fortificación, con muros y torres, y dentro del recinto la hermosa plaza de armas y antiguocastillo, que quizá fue morada del señor territorial. Adosado al mismo hay un grandioso arco,que divide la villa antigua del moderno arrabal.Es de origen árabe, conquistado por Alfonso II tras la toma de Toleitola. Se entregó en 1360 a don Enrique de Trastámara, en guerra con donPedro el Cruel. Siendo dueño y señor de este castillo tñigo López de Mendoza, obsequió en él a Juan II de Castilla en 1435. Al mismo trajeron a doña Juana, hija del rey don Enrique, en 1467, poniéndola a custodia de Mendoza para granjearse su poderosa amistad, y aquí vino a vera la princesa su madre, la reina, una noche, auxiliada del mismo noble señor.

Constituye este castillo una de esas construcciones de severo estilo mudéjar castellano, fabricadas de ladrillo. Un fuerte baluarte del siglo xv,que hizo histórico con su permanencia la famosa Beltraneja, aunque su antigua reconstrucción fue al menos del XIV, pues jugó importante papel, en la garganta del Lozoya, durante la guerra entre Enrique de Trastámara y don Pedro el Cruel. Su aspecto exterior es hosco y pesado, de sencillos muros, con cuadrados torreones perforados conventanas. Interiormente tuvo salas o aposentos rodeando un patio central, y los huecos de las torres muestran aún bóvedas de ladrillo. Todo grande, pero pobre de ornamentación para ser palacio-castillo. A fines del siglo XVIII aún estaba lujosamente amueblado y alhajado con bueno tapices y artísticos cuadros que eran posesión del duque del Infantado y de Pastrana, R. De Silva y Mendoza. Hoy es una desmantelada ruina.

Vicente Lampérez dice de este castillo que es ejemplar de construcción propia de Castilla la Nueva, en ladrillo y mampostería; mudéjar pero no afiligranado, como el de Coca, sinó recio y severo; el más fuerte baluarte de los Mendoza en el siglo XV, aunque su construcción es del XIV. Su planta es perfectamente rectangularr, con torres de refuerzo, cuadradas, salvo la principal, que es pentagonal, en ángulo hacia la villa, en la esquina del frontispicio de entrada por la torre centrall. Los machos y verdugadas de ladrillo limitan los cajones de mampostería. Las puertas y ventanas tienen arcos de ojiva túmida, y algunos arrabaes. Interiormente, los muros muestran haber sostenido un doble piso de salas y aposentos rodeando el patio central, y en ellos se ven numerosas chimeneas. En las torres, sus estancias tienen bóvedas de ladrillo hechas por procedimientos orientales. En resumen: castillo poderoso en lo militar, y grande, pero pobre, como palacio este de Buitrago, aunque característico de una región, de una época y de un arte arquitectónico.

Es reediificación de otros castros anteriores, desde el Líítabo o el Butracum romano, y se ven, como ern o¡tras fortalezas, edificaciones de diferentes épocas. Lo mejor conservado es la capilla, aunque con el pavimento hundido ya y formada de tres naves, con bóveda de armadura plana las laterales y en semicírculo con la nave central, apoyando su arquitrabe sobre pilares con cruces y escudos. .En el altar mayor puso un retablo maravilloso el marqués de Santillana, don Íñigo de Mendoza, pintado por Jorge Inglés.

Son ruinas históricas de suntuoso castillo palaciego que saben de la residencia del conde de Trastámara, en 1368, y de don Luis de Mendoza, que tuvo en custodia, bajo sus techos, a la Beltraneja, hasta que vino en su busca su madre doña Juana, en el siglo xv. Y aquel orgullo de prepotente feudalismo es ya un castillo desmoronado,derruidos paredones con resto de morunos ventanales. Ruinas y más ruinas debidas a los franceses invasores, que al abandonarlos iban destruyendo nuestros bellos castillos medievales. Sobre esas ruinas parece que aún perdure el eco de las fiestas y agasajos con que el marqués de Sahtillana obsequió al rey don Juan en la visita que aquíle hizo: torneos, bailes, festines, músicas y convites dentro del gótico castillo, bajo soberbios artesonados mudéjares, entre tapices y luminarias, hicieron olvidar al monarca su alcázar de Valladolid ante la magnificencia de Buitrago y su señor, Íñigo López.

No hay comentarios: