viernes, 9 de enero de 2009

Castillo de Priorio


A orillas del río Nalón, a unos 6 kilómetros de la capital, están las ruinas de este castillo. El murado cierra un espacio aproximado de 30 por 50 metros, con truncadas torres, y es de remoto e incierto origen.

Perteneció a poderosos magnates y a los prelados de Oviedo, y lo mandó demoler Fernando el Emplazado a principios del siglo XIV, si bien el infante don Alfonso evitó que se cumpliese el real mandato; perofueron los vecinos de Oviedo quienes asaltaron y destruyeron la fortaleza, morada de un obispo que sin duda no les trataba con evangélica caridad, sino con abusivos impuestos y vejaciones. El obispo Aponte bendijo la capilla del castillo, ya reparado, a fines del siglo XVI.

También tiene este castillo una amorosa tradición que, a pesarde ser interesante, no recogemos por falta material de espacio.Coronado el cerro, la ovalada cerca de sus muros encerró las ruinas del cuerpo principal y alguna torre desdentada de almenas y vacíos los huecos de su puerta y ventanales, hasta que una moderna restauración apenas ha dejado nada de la traza primitiva, como no sea el histórico recuerdo de los indómitos vasallos del obispo ovetense queguarnecían este castillo, que no logró arrasar como otros Fernando IV en el siglo XIV, pues más pudo el rebelde prelado, dueño de esta fortaleza y las de Tudela, Aguilar y otras de Asturias.

No hay comentarios: