Selección por provincias

martes, 21 de diciembre de 2010

Castillo de Arcos del Jalón

Como encrucijada de caminos en el valle del río Jalón y paso natural entre Castilla y Aragón, Arcos gozará de una importancia clave en época medieval, que perdurará en menor grado hasta nuestros días. Importancia heredada de su ancestral pasado celta, romano, visigodo, árabe, especialmente árabe, y cristiano, que dejarían su huella en el estirado cerro que domina la ciudad en forma de arruinado castillo.

El castillo, de planta triangular, cuenta con una sólida torre del homenaje adosada a los lienzos de la muralla este, muralla que conserva casi toda su altura al contrario que la occidental, casi desaparecida. El acceso original al recinto se encontraría precisamente situado a la izquierda de esta torre, sobre la que están las armas de los Albornoz y Luna. El recinto, que contaba al parecer con un gran aljibe, hoy se encuentra cubierto y explanado.


La torre es casi cuadrada, según el Corpus de castillos medievales de Castilla de 12,8 x 12,6 metros y unos 16 metros de altura, con gruesos muros de dos metros. Disponía de acceso en alto, en lo que hoy es un derrumbado y gigantesco hueco, que junto con dos minúsculas saeteras son los únicos huecos que dispone al exterior, lo que la confiere su apariencia de solidez. Aparenta haber sido más alta, a juzgar por el escalonamiento exterior a la altura de una imposta y por estar totalmente desmochada. El interior muestra los restos de un arco para el apoyo de las vigas de madera. Las esquinas están realizadas en sillar.


Destaca especialmente el hecho de que la fábrica de toda la construcción es de mampostería con hileras (verdugadas) de ladrillo al más puro estilo morisco. Y no es por casualidad. En Arcos, como sucedería en todo el valle del Jalón, se asentaba una importante población morisca de costumbres muy arraigadas. Todos sarracenos menos el alcalde... escribiría en 1495 el viajero Jerónimo Münzen. La Inquisición de Cuenca levantó tan sólo en Arcos y Deza más de un tercio del total de sus procesos archivados contra moriscos.


Lucas y Blasco describieron hallazgos de cerámicas campaniformes del eneolítico-bronce en las prospecciones de 1979 y 1980.


Discurre por el valle la importante calzada romana correspondiente a la número 24 del Itinerario de Antonino, desde Emérita (Mérida) a Caesaraugusta (Zaragoza), que en la provincia pasa por Ocilis (Medinaceli), Arcóbriga (Arcos de Jalón) y las proximidades de Montuenga de Soria.


Aunque se supone castillo del siglo XIV, su primitiva traza e importancia en la época de dominación árabe hace pensar en un origen anterior. Es indudable su importancia para el control del acceso a Aragón por el valle del Jalón junto con los castillos de Montuenga de Soria, Somaén, Jubera y la propia Medinaceli en la provincia de Soria, y que con seguridad contarían con un abundante conjunto de atalayas como la probable de Aguilar de Montuenga.


Su primer propietario conocido es Fernán Gómez de Albornoz y Luna, en tiempos de Alfonso XI. Pedro I el Cruel tomará la villa en 1358 como consecuencia del apoyo prestado por la familia Albornoz a la causa del Trastámara. Sería objeto de disputas entre castellanos y aragoneses durante las guerras de la Raya. Tiempo después sus descendientes venderán Arcos a Juan Duque. Su esposa, Sancha de Rojas, lo hereda tras la muerte de éste, entroncando poco después con el apellido Manrique. Herederos de este linaje venderán de nuevo Arcos, en 1440, al procurador de Luis de la Cerda, conde de Medinaceli, casa a la que pertenecerá hasta el siglo XIX.


Madoz, en 1850, hace una extensa referencia al castillo de Arcos de Medinaceli cuando escribe "...Sobre el cerro que domina la villa por el lado oeste, subsisten los muros de un antiguo castillo, propiedad del Excmo. Sr. duque de Medinaceli, que fue alcaide del mismo, conservándose aun sus cuatro fuertes muros algo desmoronados; su entrada principal debió ser por la parte del norte; y en la del sur hay todavia un torreon muy sólido, parte de piedra blanca y parte de cal y canto, sin escalera, pisos ni divisiones, en el que se ve un arco de grande dimension ..."


La despoblación que sufre gran parte de la provincia llegará a Arcos de Jalón de la mano del mismo que lo hizo crecer hasta el tercer cuarto del siglo XX, cuando RENFE abandonó parte de sus instalaciones. Pese a todo, Arcos de Jalón sigue siendo uno de los focos de economía de la provincia con sus más de 1400 habitantes censados. A más de 90 kilómetros de la capital, su ámbito de influencia está centrado en las vías de comunicación entre las castillas y Aragón a través de la N-II de Madrid a Barcelona.


(Foto y texto de la Web de "Castillos de Soria")

El Castillo de Maceda

El Castillo de Maceda, declarado Monumento Histórico-Artístico por Decreto del 22 de abril de 1949 (BOE núm. 125, de mayo de 1949), remonta sus orígenes al siglo XI y cumplía una función de vigilancia y defensiva, primero contra las incursiones musulmanas y posteriormente lusitanas.


Tiene los muros interiores más gruesos de cualquier fortaleza europea.


Aquí vivió hasta la edad de 11 años, Alfonso X El Sabio , autor de las celebérrimas Cantigas de Loor de Santa María, y nació el egregio navegante Joâo da Nova, alcaide de Lisboa de 1496 a 1501 y descubridor, entre otras, de las Islas de Ascensión ( jamás un ser humano ha nacido en ella ), Santa Helena ( aquí fue desterrado Napoleón y es donde murió) y Ceilán.


El edificio civil más relevante de la Edad Media en Galicia. Actualmente está convertido en hotel.

Castillo de Orihuela

En un promontorio en saliente de la sierra de Orihuela, a modo de avanzadilla o espolón sobre la Vega del Segura, se aprecian los restos ruinosos de lo que fue el alcázar de la medina de Orihuela, cabeza administrativa de la antigua Cora de Tudmir.


La fortaleza era un todo con la ciudad islámica de Orihuela y se ordena en una serie de recintos progresivos: el superior o "celoquia", en la parte más alta, estaba reservado a la jerarquía militar y de él se conservan una cisterna y un encintado poligonal, sin cubos, siguiendo la orografía del terreno. De éste partía un segundo recinto a modo de gran albacar del que se conserva su flanco del mediodía, compuesto por cinco cubos en saliente, vaciados al interior, con mampostería en su base y remate de encofrados de tapial. En este frente se encuentra el paso actual: recto y defendido por dos torres de plantas rectangulares de gran formato.


La obra de este conjunto, por sus características constructivas: muros con basamento de mampostería y vuelo de tapial, cubos huecos formados por los quiebros del mismo lienzo, anchura de los muros y tasmsño de las cajas del tapial, etc. Podemos suponerla de época taifa-almorávide, es decir, de fines del siglo XI primera mitad del siglo XII.


De este recinto arrancan dos lienzos de murallas en orientaciones distintas y que descienden para buscar la medina. Estas murallas, que enlazarían con los tres recintos de Orihuela, presentan facturas distintas; las del flanco del SE, en disposición de cremallera, parecen más antiguas y están realizadas en fábrica de tapial; mientras que las de la vertiente de poniente bajarían, a través de una serie de torres macizas y en saliente, a buscar la torre de "Embergoñes". Ésta es un interesante ejemplo de torre de planta hexagonal, realizada con la técnica del tapial y que nos recuerda a la existente en el castillo de Cullera (Valencia) o a las más conocidas de las cercas de Cáceres y Badajoz, obras todas ellas encuadrables dentro del grupo de las construcciones militares levantadas en época almohade.


Con la conquista cristiana de Orihuela y su paso a la corona aragonesa a principios del siglo XIV, el castillo fue perdiendo la categoría y función que poseía en época islámica y, por tanto, sus recintos, alcazaba y albacar, fueron decayendo sin aclimatarse nunca a las necesidades de la nueva sociedad cristiana. No pudo ser castillo palatino o señorial porque Orihuela siempre fue villa Real y, por otro lado, las buenas defensas urbanas les permitieron hacer frente a los avatares históricos de la Baja Edad Media.


La nueva política desarrollada por el Imperio en el siglo XVI dejó a un lado a esta fortificación por inservible y obsoleta; tal era su situación que en el siglo XVIII se solicitaba la construcción de una habitación para refugio de los soldados.


Esta serie de circunstancias han permitido que llegue hasta nosotros este castillo, ejemplo fósil de lo que fué la alcazaba islámica de Orihuela, cuyos orígenes físicos no hay que buscarlos en el siglo VIII sino en pleno siglo X y cuya muerte fué anunciada con la sacramentación de su última mezquita.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

lunes, 6 de diciembre de 2010

Castillo de Alcalá de los Gazules

El Castillo de Alcalá de los Gazules se encuentra en la cima del cerro donde se ubica la población homónima de Alcalá de los Gazules, en la provincia de Cádiz. Castillo con coraza, pertenece morfológicamente al estilo de construcción militar almohade.


Historia


Aunque el asentamiento tuvo origen romano, el castillo fue construido por los musulmanes entre siglos XII y XIII, y estuvo en uso hasta que fue destruido parcialmente en el año 1811 durante la Guerra de la Independencia Española, cuando fue volado por los franceses. Tras la construcción musulmana la población pasaría a llamarse "Qalat at Yazula" y más tarde "Castillo de los Gazules" al ser entregada por el rey de Granada a la familia del mismo nombre, compartiendo la población el mismo nombre al estar confinada en él.


En 1264 la ciudad es reconquistada por las huestes cristianas de Alfonso X el Sabio, quien en su "Crónica" es el primero que le da el nombre de "Alcalá de los Gazules". Éste lo dona a la orden religiosa de Santa María de España.


Años más tarde pasaría a depender de la Casa de Alcalá, cuya cabeza ostentaba el título de Duque de Alcalá. Con el posterior crecimiento de la ciudad, ésta traspasa con creces los muros del castillo por lo que pasa a tomar la denominación de Castillo de Alcalá de los Gazules. Se sabe que a finales del siglo XVIII el alcaide del castillo fue el maestrante de Ronda Alonso Delgado de Mendoza y Pérez de la Peña. El castillo mantuvo su utilidad defensiva hasta 1810, momento en el que la villa resiste a los franceses, a cuyas tropas causaron numerosas bajas. En represalia al año siguiente los soldados de Napoleón pasaron a cuchillo la población, saquearon el pueblo e incendiaron y volaron el castillo


Estado actual


Hoy en día se encuentra en estado ruinoso aunque se conservan lienzos de murallas y torreones así como dos puertas, las llamadas de la Villa y Nueva. También se conserva parte de la Torre del Homenaje, de planta rectangular con muros en forma de talud. Del Castillo, punto más alto, queda en pie la torre, y pueden apreciarse restos de una bóveda, un arco ojival, la puerta y su división en tres plantas, que marcan sus diferentes épocas. Bajando se encuentra el Beaterio de Jesús, María y José, hoy residencia de ancianas y colegio, ambos regentados por una orden religiosa exclusiva de Alcalá de los Gazules, fundada en 1788.


En consonancia con el proyecto la Diputación Provincial de Cádiz ha adjudicado la obra del camino al Castillo para su nueva pavimentación, supresión el tendido eléctrico aéreo, instalación bajo tierra de la red de baja tensión y telefonía e implantación de alumbrado público, a la empresa Construcciones Torres Reviriego por un importe de 157.682 euros, estando contempladas dentro del Plan Provincial de Cooperación de Obras y Servicios de Competencia Municipal para el año 2007. Esta obra afecta a 400 metros lineales y a una superficie de 2.400 metros cuadrados.


Bien de interés cultural


En 1984 fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento encontrándose ahora bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. Su acceso es libre.


(según Wikipedia)

Castillo de Zamora

El Castillo de Zamora es una fortificación de la localidad de Zamora (Castilla y León, España).


Historia


El origen del propio edificio plantea el primer problema. Según las crónicas fue mandado construir por Alfonso II, aunque los estudios realizados por diferentes historiadores afirman que probablemente estaría realizado por Fernando I. Por tanto, el edificio dataría de mediados del siglo XI. En cualquier caso, de esta época quedan muy pocos restos.


Paso del tiempo


La ciudad de Zamora constituía un pilar básico para los reinos cristianos en el proceso de reconquista. De hecho, la toma de esta ciudad a los árabes es descrita en sus crónicas como un terrible varapalo. Es por ello que históricamente ha tenido importancia desde su edificación hasta siglos posteriores. Bajo el reinado de Felipe V se le hicieron reformas destinadas a adaptarlo a las nuevas técnicas de guerra, como la potente artillería.


Actualidad


Actualmente se conserva el perímetro del castillo, rodeado de un foso que se halla casi íntegro. Los muros de mayor importancia, el patio de armas y la torre del homenaje también han llegado hasta nuestros días. El Decreto de 22/04/1949 lo declara bajo su protección, mientras que en la ley 16/1985 se le señala protegido por el Patrimonio Histórico Español. Hoy en día es propiedad del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, que se encarga de su conservación. La ciudad de Zamora lo utilizó para albergar la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Zamora, y hasta el 2007 albergó la Escuela Oficial de Idiomas.


Después de cuatro años de obras, el pasado 2009 concluyeron los trabajos de recuperación y consolidación de las estructuras defensivas y El Castillo de Zamora pudo abrirse al público para su visita, con una imagen totalmente renovada tanto de la fortaleza como de los jardines colindantes. Integrado en el recinto defensivo, y formando parte de su conjunto y de su estructura, se ha instalado el espacio expositivo Baltasar Lobo, Castillo Centro de Arte, dedicado a la obra del escultor zamorano.




Configuración


El castillo de Zamora tiene una planta con forma de rombo. En ella destacan tres torres (dos con cinco puntas y una con siete). Todo el edificio está flanqueado por un foso de gran profundidad, que a su vez le da seguridad el gran grosor de los muros -más de dos metros de media-. Para acceder a él hay un puente que antaño era levadizo y que va a parar a una puerta con un arco apuntado.


Tal y como se ha dicho antes, de la base original no quedan muchos vestigios. Además, tras las reformas acometidas por Felipe V buena parte de la estructura fue modificada, con la inclusión de un terraplén y algunos elementos más que lo adaptaban al contexto de la época.


Importancia


Se trata de una de las obras más importantes dentro del recinto amurallado de la propia ciudad, así como del contexto castellano y leonés en general. Está ubicado sobre una elevación natural que le daría más poderío defensivo si cabe.


Entorno en la ciudad


Anexa al castillo se encuentra una zona conocida como "Parque del Castillo", formada por unos jardines y un mirador. Éstas darían cuenta de las reformas llevadas a cabo entre los siglos XVI y XVIII, por lo que con un simple vistazo se puede observar una curiosa conjugación entre propuestas arquitectónicas separadas en el tiempo por varios siglos.


(Datos y foto de Wikipedia)

Castillo de Busot

El castillo se encuentra en una pequeña loma al NE de la villa. en la estribación Sur del Cabego d'Or, con un altitud de 350 m sobre el nivel del mar, al que se accede a través de la carretera comarcal Alicante-Aguas. Se trata de una construcción de doble recinto amurallllado. En la parte más alta del frente S sobresale la Torre Mocha. De planta cuadrada, construida en tapial de 80 cms. de altura, con pronunciados mechinales, enlucida al exterior y con determinados refuerzos de mampostería en las esquinas. A esta torre se ha añadido una estructura poligonal en la que se alternan los lienzos de tapial con el abaluartamiento de mampostería atalutada del frente NE que cumple la misión de defender el ingreso. Dicho acceso está determinadoi por la liza, abierta y sin puerta, que corre bordeando la loma por el frente E.


El antemural, de considerable grosor y levantado en mampostería. arranca desde el NE, a la altura del bastión superior, siguiendo en línea recta hasta conectar con una torre con pronunciada zarpa alamborada de sillería y con esquinas encadenadas en el vuelo. A partir de aquí y hasta el bxde del ángulo NO, el lienzo de la muralla sirve de refuerzo para un aljibe de planta rectangular en mampostería con bóveda de medio cañón y paramentos de tapial, muy similar al que se puede ver en el castillo de Planes. Continúa el paño en dirección E para enlazar con un conjunto de dos torres construidas la primera en tapial y en mampostería la segunda, para deslizarse hacia el S en una sucesión de muro-cortina y cubos, éstos en número de tres.


Los restos arqueológicos nos testimonian el origen islámico, (siglos XII y XIII) de este castillo; aunque la primera noticia escrita nos la proporciona el documento del año 1252, en el que se le menciona como integrante del territorio administrativo de la ciudad de Alicante. Sus palpables reformas constructivas, aseveran una fuerte intervención en la Baja Edad Media, dotando al castillo, a fines del siglo XV, de varios cubos de sillería con marcadas bases alamboradas; obras todas ellas que se llevaron a cabo bajo el señorío de los Martinez de Vgera. En la actualidad está muy derruido y aunque se han realizado recientes excavaciones es urgente una profunda consolidación y restsurasción.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Covarrubias - Soria


En el término municipal de Covarrubias, sobre un cerro conocido como "El Castillo", de 990mts de altura, cercano al río Duero y a la carretera de Almazán a El Burgo de Osma, encontraremos los restos de una torre o castillejo de origen medieval.


Este cerro, que domina una amplia extensión, contiene además un pequeño asentamiento o castro celtibérico, habitado entre los Siglos III-II a. de C.


Pese a los escasos restos que quedan y que sólo se conservan un par de metros de altura, es perfectamente apreciable el fuerte talud de la base de la torre. Su planta es rectangular, con un hueco interior de 6,00 por 5,00 mts., y unos muros, en su parte más alta, de 1,20 mts. de grosor. La fábrica es de mampostería y sillarejo, con piezas más grandes en la base, apreciándose una disposición cuidada de las caras exteriores de las piedras. No es posible determinar la altura de la puerta, si bien sería lógico pensar en un acceso elevado siguiendo otros ejemplos abundantes en la provincia.


Su emplazamiento guarda más similitud con las torres o castillejos de Moñux y Castil de Tierra que con las torres de refugio del valle del Rituerto como Noviercas, Castellanos o Masegoso, si bien su forma y dimensiones son más parecidas a éstas últimas.


En el Madoz encontramos una vaga referencia a la torre de Cobarrubias cuando nos indica, refiriéndose al término, que "...dentro de él, y como a una distancia de 1/4 de legua, se encuentra un torreon de atalaya que segun su fábrica es del tiempo de los moros...".


(Foto y datos de la Web de "Castillos de Soria")

jueves, 18 de noviembre de 2010

Castillo de Mur

El Castillo de Mur, en la población del mismo nombre, constituyó una fortaleza importante del Condado de Pallars.


Su planta es triangular y está construido sobre unas rocas a las que rodean precipicios.


En el punto donde se unen los dos lados mayores del triándulo se fundamenta una torre y en la base opuesta existe otra .


Es una típica fortaleza románica de la época de la reconquista (siglo XI)


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

castillo de San Marcos - Puerto de Sta. María

El castillo de San Marcos es un edificio interesantísimo por corresponder a un castillo-convento árabe o "rabita". En esencia, en la actualida consta de una iglesiqa flanqueada por torres y algunos salones ruinosos en la part alta a los que sentraba por el patio formado por el tejado de la iglesia. La torre principal, de planta poligonal, tiene una escalera empotrada en el muro, que lleva al patio y a la parte superior de la terraza de la propia torre. Tanto las torres como las mjurallas del patio están almenadas.


La iglesia es de tres naves, separadas por arcos; estsas naves están divididas en siete tramos desiguales por arcos, de herradura en la parte central, abocinados en una latera y apuntados y de herradura en la otra. Los depasrtamentos inferiores de las torres son de arco de herradura, así como la puerta de entrada a la capilla del torreón grande.


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

Castillo de Montgrí - Torroella de Montgrí

El castillo de Montgrí, en los más alto del monte del mismo nombre se edificó por orden de Jaime II de Aragón. En realidad se ignoran los motivos que pudo tener el rey para aquella construcción que, por otra parte, no se terminó nunca.


En efecto, del castillo de planta cuadrada y cubos circulares en los ángulos, sin torre del homenaje, sólo se construyeron las murallas, con almenas en las que se abren aspilleras y los cubos angulares, sin almenas.


En los muros se abren tres ventanas, una sobre la puerta principal, pero sin estar en línea con ella, y dos en la fachada oriental.


Por diversos puntos del monte existen fundamentos de otras construcciones, lo cuaol hace creer que se había pensado en un recinto exterior y es muy posible que en fuertes defensas.


(según "Castillos de España" de Salvat Editores)

Castillo de Granera

El Castillo de Granera está situado en la cima del escarpado monte por el que trepa el pueblo. Su planta es un rectángulo irregular y su reconstrucciíon es del siglo XIV, si bien conservsa restos anteriores. La puerta se abre hacia la población y se puede llegar a ella poor dos caminos: por una escalera tallada en la roca y que lleva a un reducto avanzado en el pueblo (csamino que servía sólo para la comunicación entre castillo, pueblo y reducto) y por una vía que contornea previamente la roca en que está construido y pasa bajo sus murallas.


El patio de armas está rodeado por las edificaciones del castillo, de ujna sola planta. Entre ellas descuella la sala principal, de planta rectangular y que estuvo cubierta con techo sostenido por vigas; tiene una gran chimenea. En su pared que da sobre el precipicio, se abrieron dos magníficas ventanas góticas.


(según "Castillos de Espqaña" de Salvat Editores)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Castillo de la Atalaya - Villena

Presidiendo la ciudad de Villena se levanta este castillo, cuya estructura y porte nos permite encuadrarlo dentro de las grandes construcciones defensivas que jalonaban el extenso Marquesado de Villena.


Su planta y diseño presenta doble recinto alrededor de la Torre de Homenaje. El exterior, a modo de antemural o barrera, posee un gran perímetro poligonal de muralla con cubos semicirculares y circulares en saliente, y en su flanco N se abre la puerta en recto defendida por dos torreones circulares también en saliente. En el ángulo SO, la cerca se expande a modo de baluarte rectangular o revellín asimétrico de la puerta que da acceso al recinto principal. Toda esta obra está realizada en mampostería trabada con cal.


El recinto principal es rectangular con sendos cubos circulares en saliente en sus extremos, excepto el flanco SE en donde se emplaza la Torre de Homenaje. Al recinto se accede por su cara SO, en donde se abre una gran puerta de arco de medio punto en sillería. Toda la obra se remata con almenas y adarve y el conjunto es de mampostería, chapando el núcleo principial de los muros, que son de tapial. Como elementos defensivos presenta almenas y troneras de cruz.


La gran Torre de Homenaje, de planta cuadrada (14'4 x 14'4 m) y de 25 m de altura, posee cuatro plantas y, como muy bien se aprecia externamente, dos estilos constructivos: el inferior, realizado con la técnica del tapial y el superior rematado, al igual que el resto del conjunto, en mampostería con una cornisa definida por la presencia de ochos escaragüaitas.


El origen islámico de la fortaleza está presente en el cuerpo inferior de la torre, en cuyas dos plantas encontramos sendas joyas de la arquitectura andalusí. Se trata de sus bóvedas de arcos entrecruzados, muy similares a la existente en la torre del castillo de Biar, y que ya estudiara en su día L. Torres Balbás, considerándolas de época almohade. Los mejores paralelos los encontramos en la capilla de la Asunción de las Huelgas de Burgos, en el crucero de la Iglesia de San Millán de Segovia y en la Vera-Cruz de la misma ciudad, en la capilla de Talavera de la Catedral Vieja de Salamanca, etc.; obras todas ellas encuadrables entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII.


Esta cronología arquitectónica coincide con las fuentes árabes, las cuales ya mencionan al castillo en el año 1172. El horizonte cronológico se podría completar con la presencia del enlucido de falsa sillería que muestra la torre en sus caras exteriores, decoración característica de las obras de fines del siglo XII, bajo el mandato del tercer califa almohade.


El castillo fue conquistado para el Reino de Aragón en el año 1240 y quedó en manos de la Orden de Calatrava. Con la firma del Tratado de Almizra del año 1244 pasó a la corona castellana engrosando las posesiones del señorío del Infante D. Manuel. En el año 1366 se creó el Marquesado de Villena y el castillo pasó a formar parte de él.


Exceptuando la parte inferior de la torre, toda la construcción existente hoy: antemural con cubos circulares en saliente, ingreso defendido por dos cubos, troneras de cruz en las alturas, el remate de escaragüaitas, etc, corresponde a un mismo momento constructivo atribuible, según los blasones heráldicos existentes en la parte superior de la torre, al segundo marqués de Villena D. Juan Pacheco (1445-1467).

(según Rafael Azur y F.J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Arcos de la Frontera

Arcos desempeñó un importante papel como defensa avanzada de Jerez, en los tiempos de predominio musulmán en la zona. Su magnífico emplazamiento, con dos profundos tajos que protegían sus flancos largos, facilitaba la defensa. Por breve espacio de tiempo, sus gobernadores formaron un pequeño reino taifa, que fue sometido muy pronto por Al-Mutamid de Sevilla.


En el siglo XIII fue ocupada y perdida por los castellanos, conquistándola de nuevo Alfonso X el Sabio, en el año 1264, convirtiéndose en auténtica llave de la frontera por lo que sus defensas y su abastecimiento recibieron una especial atención. Este hecho caracterizó largo tiempo su existencia, prácticamente hasta la conquista de Ronda, con la que pasará a tener una importancia secundaria. Pero esto no se produce hasta el año 1485. Muestra de ese importante papel fronterizo es que el Concejo de Arcos recibió del rey Alfonso XI, en 1333, el permiso de arrendar libremente los pastos de su término para hacer frente, con los ingresos, a los cuantiosos gastos que ocasionaban las murallas de la población.


Todavía en 1379 la situación no debía ser satisfactoria, ya que el Concejo de Sevilla concedía a los de Arcos las rentas anuales de "la tafurería y el almojarifazgo" de Matrera para la reparación de sus murallas, torres, alcázar y castillos de su término. En 1440 pasará a poder de los Ponce de León, cuyo principal representante será el primer marqués de Cádiz, Don Rodrigo, señor también de Jerez, donde hará reformas en el alcázar construyendo su torre del homenaje.


El Alcázar de Arcos de la Frontera se encuentra emplazado en lo más alto de la población, dominándola, lindando con el gran tajo. Es una construcción realizada en tabiya, cal y canto, ladrillo y sillares, lo que nos indica las distintas fases de construcción y las varias reformas que ha sufrido.


Su origen lo encontramos en el alcázar de sus reyezuelos taifas, edificación del siglo XI, muy modificada por las reformas cristianas y más aun con su transformación en residencia palaciega, papel que continúa teniendo en nuestros días, tras el desastre que supuso la ocupación de los franceses, que lo convirtieron en cuartel para sus numerosos soldados con las consiguientes adaptaciones para su habitabilidad y para su defensa con fuego fusilero.


Hoy sus altas murallas destacan por encima de las casas de la población, con tres torres, la mayor de las cuales es la del homenaje. Tiene barrera al este y al norte y en la liza un granero. En su interior las construcciones se disponen en torno a dos patios. Hay profundos aljibes y las dependencias palaciegas, en muy buen estado de conservación, pues continua siendo vivienda de sus propietarios.


Mantiene las almenas coronadas por pirámides. Del alcázar nacen las murallas de la población, muy deterioradas al haber sido usadas para apoyo de viviendas, conservando sólo escasos lienzos, algunas torres y una de las puertas.


Textos: Amador Ruibal Rodríguez.

Castillo de Guadalest

En el centro del valle del río que le da nombre, se levanta sobre un elevado peñasco este castillo-fortaleza de Guadalest, al que sólo se puede acceder por una grieta en la roca habilitada como puerta de la villa medieval, que se emplaza en su cima, dentro de su muralla.


La fortificación de muros-cortina posee dos partes diferenciadas, la N-NO, formada por un gran recinto amurallado, seguramente el antiguo albacar, que asciende hasta su cumbre formado por torres de tapial de planta rectangular de época islámica reforzadas por un anillo de baluartes circulares de mampostería con moldura en toro, característicos del siglo XVI. En el extremo opuesto, sobre el espolón de mediodía, se conserva un reducido recinto, dominado por una gran torre exenta de planta cuadrada, realizada en tapial y rematada con almenas.


En el interior de este recinto, en su ladera N, se levanta la ciudad encerrada en un espacio fortificado, acoplada a la orografía de la peña que por su flanco de poniente todavía conserva su fábrica de tapial, sobre mampostería y rematado en almenas. En el centro de la población se levanta aislado lo que se conoce como el aljibe, pero que en realidad son los restos de una torre exenta de fábrica de tapial, de la que se conserva una sola planta y cuyo interior alberga dos naves en paralelo con cubiertas de bóveda de medio cañón, y que en conjunto responde a una gran torre de época islámica, posiblemente de fines del siglo XII y principios del siglo XIII, conectada visualmente con la torre de Benimantell, sobre un crestón al NO del valle.
El origen del asentamiento es del siglo XI, aunque los restos de fortificación conservados son del siglo XII, reformados intensamente a fines del siglo XV y principios del siglo XVI. En el año 1644 fue sacudido por un terremoto, en 1708 fue volada la parte de poniente y en al año 1848 se inutilizó militarmente. Hasta el año 1993 perteneció a los descendientes de los marqueses de Guadalest, los cuales lo han vendido a la población de Guadalest, sus actuales propietarios.

(según Rafael Azaur y F.J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de los Molares

La estructura principal que nos muestra en la actualidad este castillo data del año 1892 siendo su dueño D. Enrique de la Cuadra y Cibaja desde el año 1886. Pero no es esta fecha cuando se construyó. En un primer momento este castillo era una sola torre que servía para divisar a lo lejos a los enemigos. Más tarde en 1310 fue regalado como recompensa por sus servicios a D. Lope de Haro "El Chico", alcalde en Sevilla, por el rey Fernando IV en Emplazado que le dio el permiso para construir un castillo. En los años posteriores este castillo fue heredado, vendido, dividido en partes y hasta subastado.

Otro de los dueños importantes que tuvo este castillo a partir del año 1573 fue el poeta Baltasar del Alcázar. Por aquel entonces en el castillo se celebraba una importante y conocida feria como era la "Feria de la Seda"

En la actualidad algunas partes del castillo han sido modificadas, restauradas y vendidas a vecinos del pueblo. En él podemos encontrar casas de algunos vecinos, la Biblioteca Municipal, la Peña Flamenca, El Hogar del Pensionista, La casa de la Secretaría (donde podemos encontrar los Servicios Sociales, el área de Juventud y el Punto de Información Municipal del Ayuntamiento), Correos, La escuela de Adultos, El Juzgado, el Centro Guadalinfo, el Salón de Actos y el Restaurante "El Castillo" al que podemos acceder desde la puerta principal del Castillo.

Además en torno a él se celebra desde el año 2005 el Mercado Medieval, donde cada parte del castillo se engalana para recibir a los vecinos del pueblo y a los visitantes.

Castillo de Burgalimar - Baños de la Encina

El Castillo de Burgalimar o Castillo de Baños de la Encina (Burgalimar deriva de Bury Al-Hamma que significa Castillo de los Baños), es una fortaleza omeya, construida en el siglo X, que se alza sobre un pequeño cerro en la localidad de Baños de la Encina, al norte de la provincia de Jaén.


Rodeado y flanqueado por una robusta y almenada muralla con catorce torres, más una decimoquinta o torre cristiana del Homenaje, el castillo apenas ha sufrido daños ya sean causados por el tiempo o los hombres. Representa por tanto un ejemplo perfecto de fortaleza musulmana del siglo X, y constituye el conjunto fortificado mejor preservado de la época del Califato Omeya de Córdoba, al mismo tiempo que es uno de los castillos musulmanes mejor conservados de toda España. Su inestimable valor histórico y artístico, es la razón por la que este castillo llegó a ser clasificado como Monumento Nacional en 1931, y Conjunto Histórico-Artístico en 1969.


Historia - El castillo de Baños de la Encina se estableció en una región importante y estratégica, justo en la entrada del valle del Guadalquivir y, por lo tanto, de Andalucía. Fue el califa Alhakén II (autor de la ampliación más suntuosa que sufrió la Mezquita de Córdoba e hijo del rey Abderramán III) quien decidió su construcción.


Los trabajos de construcción de la fortaleza se iniciaron en 968 (año 357 de la Hégira), como lo demuestra una inscripción grabada en la puerta, cuyo original se conserva en el Museo arqueológico nacional de Madrid. Su construcción es contemporánea a la edificación de fortalezas similares en la región, tales como el Castillo de El Vacar, en la provincia de Córdoba, peor conservado.


Según las crónicas de la época, el califa ordenó levantar varios recintos fortificados de idénticas características a lo largo de todo el camino que se dirige por Sierra Morena hacia Córdoba, con el fin de alojar a sus tropas (esencialmente compuestas por mercenarios magrebíes) que se dirigían hacia el Castillo de Gormaz (provincia de Soria), al norte del, por aquel entonces, Al-Ándalus, y para llevar a cabo acciones bélicas contra los cristianos. No obstante, esta línea de fortificaciones no iban dirigidas a objetivos defensivos, pues el país atravesaba entonces por un largo período de paz.


En el siglo XI, Tras el hundimiento y la separación del Califato de Córdoba en múltiples reinos (taifas), el castillo atraviesa períodos difíciles. Se convierte en objeto de continuas y feroces luchas entre musulmanes y cristianos, que ven allí una pieza clave para acceder a Andalucía. Alfonso VII de León se lo arrebata a los musulmanes en 1147, pero después de su muerte en 1157, la fortaleza vuelve a manos de los moros. Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León, llegan a recuperar el castillo en 1189, sin ser este un éxito definitivo, pues tres días después de la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212), la fortaleza vuelve a pasar a ser dominio musulmán.


Fernando III de Castilla tomó definitivamente la fortaleza en 1225.Hay que esperar al impulso decisivo que dio a la reconquista del sur peninsular Fernando III de Castilla, para que el castillo entre definitivamente en 1225 a formar parte del dominio castellano. El rey lo regala al Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, y su defensa y guardia es confiada a la Orden de Santiago, muy implicada en las operaciones militares del sur de la península Ibérica. Poco tiempo después, Fernando III integra el pueblo de Baños de la Encina en la jurisdicción de la ciudad de Baeza, de la que dependerá hasta 1626, fecha en la que Baños de la Encina obtiene la condición de villa.


En 1458, en pleno período de disputas nobiliarias en Castilla, Enrique IV cede la fortaleza a su condestable, Lucas de Iranzo. La decisión provoca el rechazo y malestar de la población, que se niega a cambiar de jurisdicción. En 1466, el regidor de Baeza toma el castillo y lo devuelve a los partidarios del rey. Es en aquella época, con la construcción de la Torre del Homenaje, cuando se modifica la fisonomía de la fortaleza. Previamente, en el siglo XIV habría sido reorganizado el espacio interior, con la edificación de un pequeño fortín sobre la plaza de armas, protegido por una muralla interior.


Durante la invasión napoleónica, las tropas francesas se apropian del castillo, que sufrió las consecuencias de su ocupación, y desde entonces hasta 1828, el patio del castillo serviría de cementerio parroquial.


Más recientemente, se emprenderían diversas labores de restauración, siempre bajo la tutela de la Dirección de Bellas Artes. En la actualidad es propiedad pública y pertenece al Ayuntamiento de Baños de la Encina.


El castillo - El castillo de Baños de Encina se levanta sobre una pequeña colina rocosa que le permite dominar el pueblo y, por tanto, todo el paisaje que le rodea. La fortaleza se encuentra a su vez rodeada por otros importantes emplazamientos históricos, como las ruinas de la ciudad romana de Cástulo, varias casas señoriales de los siglos XVI y XVII, o varias ermitas donde entra la Iglesia Parroquial de San Mateo (del siglo XV). Excavaciones arqueológicas realizadas en el interior de la fortaleza, han puesto al descubierto restos de uno o dos recintos amurallados que evidencian la existencia bajo la fortaleza de un asentamiento de la edad del Bronce, hecho que proporciona datos sobre la cultura argárica, una de las más importantes de la antigüedad del Mediterráneo Occidental, lo que muestra que el asentamiento controlaría una de las zonas estratégicas más importantes del Valle del Guadalquivir. Durante las mismas excavaciones también se ha puesto al descubierto la existencia de una fase ibérica con un oppidum del siglo IV, un mausoleo de época romana y después una fase medieval.


Características - De apariencia sobria, se presenta bajo la forma de un perímetro con forma oval (100 metros en su eje mayor y 46 m en su eje menor, con una superficie total de 2.700 m2), punteado de catorce torres cuadrangulares de estilo califal y de igual altura sobrepasando apenas la de la muralla. El conjunto de estas catorce torres, severas y próximas entre sí, le confieren o afirman el carácter defensivo del castillo. Una torre adicional, la torre del homenaje (también llamada almena gorda), sería edificada en el siglo XV, y constituye en realidad una modificación cristiana de una de las torres originales. Esta torre, imponente, quedestaca sobre las otras por sus dimensiones, no es característica de la arquitectura musulmana hispánica, sinó que responde a canones arquitecturales cristianos. La torre del homenaje representa el poder de su ocupante. Así, su posición lo demuestra, pues no se dirige hacia el paisaje, sino hacia el pueblo, revelando por tanto su utilización simbólica, fiel a la costumbre feudal.


Tanto murallas como torres, están dotadas de almenas o merlones, y perforadas por aspilleras. Las torres disponen de tres pisos e incluso de cuatro si estas se sitúan en un terreno más bajo. Las murallas presentan dos entradas que permiten el acceso. La primera es una puerta soberbia situada en el costado meridional entre dos altas torres. Presenta dos grandes arcos de herradura, sobre los cuales se dispone un matacán. El segundo acceso, más modesto, está situado sobre el costado norte de la muralla.


Interior del recinto - Las murallas rodean el patio de armas, en el que se halla un aljibe cubierto por una bóveda de medio cañon, y que está dividido en dos naves separadas.


Además de la torre del homenaje, también se observa otra modificación de la época cristiana dentro del recinto, vestigios de un pequeño fortín. Existía un alcazarejo circular o torreón imponente rodeado de una muralla interior, unida al recinto exterior por dos lienzos de pared. De esta obra, que dividía en dos partes la plaza de armas, sólo subsinten las bases del fortín y fragmentos de una de las paredes de defensa.


Materiales de construcción - Los materiales de construcción son bastante elementales. La materia prima es una mezcla denominada tapial, similar al adobe, que está hecha a base de arcilla, arena, cal y piedra cruda, con la que se confeccionaron los ladrillos que finalmente irán superpuestos unos sobre otros. La cal garantiza la robustez del edificio. Esta técnica responde a la necesidad básica de levantar con rapidez las fortificaciones, y explica el color específico del recinto, que oscila entre el pardo y el rojo. Sólo la torre del homenaje, más tardía, se construyó con otros métodos, siendo edificada en piedra con un estilo que se asemeja más al de las fortificaciones góticas.


(Extracto de Wikipedia-Foto de Juan Caballero López)

martes, 26 de octubre de 2010

Castillo de Aguilar de Campoo

El Castillo de Aguilar de Campoo se yergue sobre un monte a casi 1.000 metros de altura que domina la villa.


Su antecedente original debió ser una fortaleza construida en los tiempos duros de la reconquista.


El actual edificio es obra de los siglos XIII y XIV. Consta de planta pentagonal con cubos en las esquinas. Debió haber torre del homenaje porque se ha comprobado en excavaciones recientes.


En Aguilar de Campoo hay que citar también restos de las murallas, como las Puertas de Reinosa, Santa María, Tobalina, Molina de Malla y Tenerías.


(Texto y foto de Arteguías)

Castillo de Guadamur

El castillo de Guadamur es un castillo situado en el municipio de Guadamur, en la provincia de Toledo (Castilla-La Mancha, España).


Situación
El castillo está situado al este de la villa, en el Cerro de la Ermita, un pequeño promontorio bajo el que pasaba el arroyo que cruzaba el pueblo.


Historia
El castillo de Guadamur se construyó en varias fases, la primera de ellas hacia 1470 y la segunda hacia 1520. Los villanos del Conde de Fuensalida sirvieron como mano de obra gratuita en la construcción de este símbolo de su poder; además, sufrieron las luchas políticas en las que el Conde de turno participaba: de 1446 a 1521 el lugar sufrió en varias ocasiones incendios, saqueos y asesinatos.
El edificio tuvo marcado carácter militar hasta el siglo XVIII, mientras los Condes residían en su palacio toledano, junto a la iglesia de Santo Tomé, que hoy alberga la presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Era asimismo sitio de descanso y de caza, aunque fue ideado como refugio seguro próximo a Toledo en caso de que los acontecimientos políticos así lo aconsejaran (en 1471, en 1473 y posiblemente en 1507 y durante las Comunidades).
Las Relaciones topográficas de Felipe II informan de que el castillo "tiene sus armas antiguas (...) y su alcaide con su salario". En 1637, 1641 y 1659 el rey Felipe IV ordenó al VI Conde de Fuensalida que le entregase todo el armamento disponible para atender a las necesidades bélicas de la Corona. Los distintos Condes estuvieron muy relacionados con el ejército: oficiales en la guerra de los Reyes Católicos con Francia, en San Quintín con Felipe II, en los ejércitos de Felipe IV, etc. El alcaide del castillo representaba al Conde en la toma de posesión de los cargos municipales y en la vida social de la villa, preferentemente en lo relacionado con la Iglesia, pero no en la administración jurídica y económica.
En 1880 tres propietarios de Guadamur (José Guillermo Sánchez de Diego, Bonifacio Rodríguez Sánchez e Ildefonso Bejerano Vázquez) deciden comprar el castillo al descendiente de los Condes de Ayala, Bernardino Fernández Velasco. Durante esos años, estos tres vecinos alojan en él a pobres y necesitados. Sin embargo, el deterioro del edificio era notable. Siete años más tarde, el 4 de mayo de 1887, Jerónimo López de Ayala y del Hierro, vizconde de Palazuelos, descendiente de los Ayala y yerno del Conde de Asalto, lo anima a comprarlo para su restauración y segunda vivienda; aquél como especialista en historia del arte y éste como medievalista.
Este conde era Carlos Morenés Tord; había nacido en La Nou de Gaià (Tarragona) en 1835. Fue senador electo en la cámara alta por la provincia de Tarragona en las legislaturas 1876-77, 1884-85 y 1891-93. Estaba casado con María Fernanda García-Alessón y Pardo de Rivadeneyra, VI Condesa de Asalto, de quien toma el título.
El Marqués de Campoo llevó a cabo la última restauración, tras los daños sufridos por el edificio en la Guerra Civil Española de 1936-1939.

Descripción y características
La torre del homenaje es un prisma de 30 m de altura con una base de 10 m por 15 m.
El patio de armas y palacio es de planta cuadrangular, de 20 m por 12 m. Los cuatro ángulos se rematan con torreones circulares. En la mitad de cada muro surge un prisma de base triangular, una punta de estrella, solución de refuerzo que es de las primeras en su género y antecedente de la arquitectura militar defensiva de los siglos XVIII y XIX. Palacio y torre son de mampostería granítica con piezas de sillería labrada. La planta baja del palacio (capilla, cocina, dependencias de servicio, etc.) tiene cubierta abovedada; la planta principal (dependencias y dormitorios) tiene estructura adintelada y presenta artesonados.
En la segunda fase se construyeron un segundo cuerpo de palacio, una barrera exterior defensiva y un foso.
En la reconstrucción del siglo XIX el Conde de Cedillo plasmó en unos frescos de la planta noble la excursión a Guadamur de los príncipes doña Juana y don Felipe (11 de julio de 1502).


(según Wikipedia)

Castillo de Olvera

El castillo árabe de Olvera (Provincia de Cádiz, España) fue construido a finales del siglo XII, formando parte del sistema defensivo del reino nazarí de Granada.


La factura que hoy conocemos presenta, sin embargo, evidentes rasgos cristianos en su construcción, producto de sucesivas remodelaciones que hubo de sufrir el Castillo desde su toma por las tropas castellanas.


El castillo de Olvera, declarado Bien de Interés Cultural desde 1985 como arquitectura defensiva, se localiza de la delimitación de Conjunto Histórico-Artístico. El inmueble está además catalogado por las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal aprobadas definitivamente el 17 de mayo de 1999, con un nivel de protección integral.


Descripción


Encrespado sobre una roca a 623 msnm, la cota más alta de la localidad, el Castillo presenta una planta irregular a la manera de un triángulo alargado que se adapta a la forma misma de la peña.


Su puerta de acceso, la única que posee el recinto, está protegida por una barbacana y presenta señales de haber acogido un escudo. La fortaleza consta, además, de torre del homenaje, lienzo de muralla con paso de ronda, un recinto subterráneo y dos aljibes, uno de ellos ofrecía suministro de agua a la torre.


La torre del homenaje, que se alza en la parte sur del recinto y que dispone de dos plantas cubiertas por bóveda de medio cañón, es de planta rectangular y aristas redondeados y constituye el elemento principal del dispositivo defensivo del Castillo. Está construida en mampostería, con hiladas de piedra irregulares unidas con argamasa. El acceso a ambas plantas de la torre se realiza a través de escaleras de caracol. La puerta original de acceso se halla a más de cinco metros del suelo y a ella se accede a través de un patín de tambor de época posterior.


Del castillo se conserva parte de la cerca de murallas que rodeaba el barrio de la Villa.


(según Wikipedia)

Isla Fortificada de Nueva Tabarca

Frente al faro de Santa Pola, a media hora de barca y en el centro de la gran bahía de Alicante, se encuentra esta isla, de la que el geógrafo árabe Al-Idrisi (siglo XII), dijo: "En sus inmediaciones (Alicante), al occidente, está una isla denominada Plana que dista una milla de la costa; es un antepuerto excelente donde se ocultan los navíos de los enemigos... " y así, comprendemos que en la baja edad media y en el siglo XVI fuera refugio de piratas y berberiscos. Siempre estuvo deshabitada hasta que, bajo el reinado de Carlos III, fue fortificada para acoger a los cautivos italianos, apresados por los moros en la isla tunecina de Tabarka.


Los escasos restos arqueológicos testimonian una antigüedad de la isla desde época romana y la documentación escrita menciona la construcción de una torre en la baja edad media; pero el asentamiento estable en la isla arranca de la fundación de la villa de "Nueva Tabarka" en el siglo XVIII. La ciudad, como todas aquellas de nueva planta, fue diseñada en su totalidad, desde sus murallas hasta sus calles y plazas, la iglesia y el palacio del Gobernador, así como con todos los elementos para su vida económica: puerto, era, horno de pan, horno de cal, aljibe, etc. Hoy en día, aunque algo deteriorada podemos apreciar el diseño de una ciudad borbónica. El recinto amurallado se adapta a la topografía y perímetro del brazo occidental de la isla, sus murallas son de sillería de gran formato, con ángulos matados y desarrollo horizontal, definida su altura por una moldura de medio bocel y rematada en cañoneras, cuya estructura y anchura permiten emplazar en su interior almacenes, depósitos, etc.


Las puertas de la ciudad se disponen en un eje E-O, denominándose, en este orden, de San Rafael y San Gabriel, y una tercera, en su fachada N, que daba a un pequeño astillero, llamada de San Miguel. Todas ellas son de sillería con falsas columnas almohadilladas y pilastras, al estilo neoclásico, con arco apainelado y cuerpo de guardia en su interior; exceptuando la de San Miguel, que en su friso portaba el escudo de los Borbones, a las otras les falta el remate o entablamento; asímismo, sólo la puerta de San Gabriel sustenta la inscripción: " CAROLVS III, HISPANIARUM REX, FECIT, EDIFICAVIT'. En los planos originales estaban previstos revellines defendiendo los ingresos, pero sólo llegó a medio edificarse el de la puerta de San Gabriel.


En el año 1760 comenzaron las obras bajo la dirección del gobernador de Alicante Guillermo de Baillencourt y, diez años después, cuando comenzaban a recibirse los primeros cautivos redimidos, todavía se estaban realizando obras bajo la dirección del Coronel de Infantería Fernando Méndez, autor del proyecto.


La ciudad planificada no llegó a concluirse nunca y en la actualiidad se están
haciendoi constantes restauraciones y consolidaciones, para mantenerla en su estado más original; ello permite, durante su visita, retrotraernos casi al siglo XVIII y disfrutar de la contemplación de una ciudad neooclásica. de nueva creación, en su estado más puro.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Jimena de la Frontera

El castillo de Jimena situado en el término municipal de Jimena de la Frontera (Provincia de Cádiz, España) es una construcción árabe del Siglo VIII en la que posteriormente se realizan obras en el Siglo XV.


Historia

Declarado bien de interés cultural con la categoría de Monumento en 1931, es el edifico emblemático por excelencia de la ciudad. La fortaleza, probablemente levantada sobre las ruinas de la ciudad antigua de Oba y que por su fácil defensa y localización estratégica, en especial en época de la dominación musulmana y sobre todo, por su posición fronteriza, cobrará su máximo esplendor.


El castillo fue tomado por los jerezanos en 1430, reconquistado por los granadinos en 1451 y definitivamente integrado a la Corona en 1456.


Estructura

Consta de una muralla irregular alargada para adaptarse al terreno de la cima. Con atalayas dispuestas por trechos, destaca el conjunto de la Torre del Reloj (o Albarrán), con un arco acodado de ingreso y aljibes de diferentes épocas.


También sobresale el Alcázar, muy reformado tras la toma cristiana, con su airosa y circular Torre del Homenaje, de 13 m (la más alta del conjunto), que en su interior, oculta otra anterior, de planta poligonal.


Baño de la Reina Mora (siglos IX-X):


A espaldas del castillo, existen restos en planta, probablemente de una iglesia mozárabe labrada en roca viva. El Baño de la Reina Mora tiene forma de pileta, por lo que ha adoptado este nombre legendario. Lo más probable es que se trate de una pila bautismal de tamaño natural para el bautismo por inmersión, práctica muy común entre los cristianos tempranos

martes, 19 de octubre de 2010

Pazo de Meirás

El Pazo de Meirás es un Pazo señorial situado en el término municipal de Sada, en La Coruña (España).


A pesar de su aspecto medieval la actual edificación es de finales del siglo XIX -la primera piedra se colocó en 1893- y está edificada sobre las ruinas de una antigua fortificación, perteneciente a los Patiño de Bergondo desde el siglo XVI, que fue destruida por las tropas francesas en el año 1809 durante la guerra de la Independencia.


Mediante enlaces matrimoniales las propiedades pasaron a manos de los Pardo de Lama, y mediante herencia llegó a manos de Emilia Pardo Bazán, que emprende la construcción de la actual edificación. Tras la muerte de Emilia, en 1921, y el asesinato en 1936 de su hijo Jaime y el nieto de la condesa, también llamado Jaime, por milicianos republicanos, la propiedad queda en manos de su hija Blanca Quiroga de Pardo Bazán y de Manuela Esteban Collantes, viuda de Jaime. Las dos deciden donar el Pazo a la Compañía de Jesús con una serie de condiciones que no son aceptadas por éstos. Entonces las autoridades franquistas coruñesas deciden ofrecer el Pazo a Francisco Franco como residencia veraniega, por lo que se constituyó una comisión con el fin de acondicionarlo y recaudar el dinero necesario para ello. A las propiedades iniciales que correspondían al Pazo, se le añadieron algunas cercanas.


Actualmente la Xunta intenta valorar el valor patrimonial y artístico del Pazo para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), con la oposición de los herederos de la familia Franco, que no autorizan la entrada de los técnicos de la Xunta para su evaluación, por lo que se ha acudido a los tribunales con objeto de conseguir esta autorización.


Controversia


Mientras que la propiedad sigue perteneciendo a los herederos de la familia Franco, existe un movimiento popular encabezado por la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de La Coruña, que reclama la devolución de las propiedades del Pazo al pueblo.

Torreón de Peñerudes

El torreón de Peñerudes llama nuestra atención por su localización y gran envergadura, que alcanza de los 17 metros, altura que parece más, debido a que fue construido sobre un montículo que se levanta 500 metros sobre el nivel del mar.


Las crónicas sitúan el torreón a principios del siglo XII aunque hay voces que hablan de su origen romano. De cualquier forma, se sigue el rastro de este torreón, según las fuentes históricas halladas, en el siglo XIV, cuando era usado como coto de caza por el Obispo de Oviedo, tras lo cual, en 1427, pasa a manos de la familia Argüelles, aumentando su ya abultado patrimonio.


La torre posee adosada los restos de un palacio. Poco más se sabe debido a su estado ruinoso excepto que, gracias a las marcas de las vigas, estuvo dividido en tres plantas.


(Datos y fotografía de Arteguías)