Selección por provincias

viernes, 30 de abril de 2010

Castillo de Medina-Sidonia


El Castillo de Medina-Sidonia son las ruinas de una antigua fortificación situada el lo alto del Cerro del Castillo en la localidad gaditana de Medina-Sidonia.

Los estudios y actuaciones arqueológicos realizadas sobre el sitio señalan la existencia de tres fortificaciones superpuestas temporalmente: Restos de un castellum militar romano, del que se conservan gruesos muros construidos con sillares, y que ocupa la mayor parte de la cumbre del cerro.1 En el lado este cuenta con un frente de muralla de más de 60 metros de longitud, que tiene adosadas a tramos regulares seis pequeñas torres rectangulares, y dos grandes estructuras cuadrangulares defensivas de las mismas características adosadas en el flanco sur. Hasta el momento, no se han encontrado fortificaciones de estas características en ningún otro punto de la Península Ibérica.

Restos del alcázar árabe, del que se conservan varios tramos de murallas construidas con tapial, cuya fábrica se realizaba con una mezcla prensada de tierra, pequeños guijarros, trozos de cerámicas y algo de cal, que a juzgar por los materiales que se han sacado de su fosa de cimentación podría ser del siglo XI, de época almorávide. El perímetro de este nuevo castillo sensiblemente mayor que el anterior.

Restos del castillo medieval, mandado a construir por Enrique Pérez de Guzmán y Meneses, II Duque de Medina-Sidonia.

Entre finales del siglo XVI y bien avanzado el siglo XX el castillo y su entorno sirvieron de cantera para extraer piedras que se utilizaron en nuevas construcciones de la ciudad, como Iglesia Mayor de Santa María la Coronada y el Ayuntamiento, dejando a la fortaleza en las ruinas que han llegado hasta nosotros.

Castillo de Montesa


El Castillo de Montesa (Provincia de Valencia, España) se sitúa coronando la cumbre del montículo que domina la villa están las ruinas de su histórico castillo. Fue calificado como uno de los más fuertes del Reino de Valencia por sus gruesos muros, fuertes torres y espaciosa plaza de armas, en la que se dice podían formar hasta 2000 hombres. En su interior se encontraban el convento, la iglesia de la Orden, el palacio del Maestre, los cuarteles, etc.

Fue centro y refugio de los musulmanes disidentes hasta que en abril de 1277 el rey Pedro el Grande consiguió tomar el castillo por asalto.Tras haber sido donado por Jaime II a la recién creada Orden que llevaría el mismo nombre de Montesa, el recinto del castillo fue reconstruido y ampliado.

En 1347 la Orden de Montesa compró a Pedro el Ceremonioso numerosas villas y castillos, con lo que la Orden pasó a ser dueña del Maestrazgo.

Los Reyes Católicos incorporaron a su corona todos los maestrazgos para cercenar el poderío de las órdenes caballerescas, pero el lugarteniente de Montesa continuó con grandes honores y privilegios.

El terremoto del 23 de marzo de 1748 ocasionó el derrumbamiento de gran parte del Castillo.

Siete años más tarde, el 1 de noviembre de 1755, durante la misa, se produjo un nuevo movimiento sísmico que provocó el pánico entre los oficiantes y fieles que llenaban el templo.
Tras estos sucesos, el castillo quedó abandonado. Sus restos fueron declarados monumento arquitectónico-artístico en 1926.

(Datos de Wikipedia)

sábado, 24 de abril de 2010

Palacio de los Zúñiga - Curiel de Duero


El Palacio de los Zúñiga es un palacio fortificado situado en el municipio de Curiel de Duero (Valladolid), Castilla y León, España, que perteneció a la familia Zúñiga.

Palacio de los Zúñiga de Curiel de Duero.La importancia que en su día tuvo la villa de Curiel, tiene su reflejo en la existencia en el tiempo de dos castillos, uno el castillo del llano y, otro, el castillo que se conserva sobre un elevado promontorio Castillo de Curiel de Duero. La planta es rectangular con torres en las esquinas. Actualmente el interior está destruido. Tuvo patio central de columnas ochavadas. La puerta principal es ojival con dovelas de piedras de sillería.

El palacio fue conocido "Palacio de Justicia Mayor" ya que en él se impartía Justicia de la Comunidad de Villa y Tierra de Curiel, hasta la desaparición del Antiguo Régimen después de 1812.

Delante del palacio hubo un Rollo de Justicia, desaparecido del que queda sólo las gradas.

El castillo del llano, del que actualmente queda muy poco, su construcción se acabó en 1410 por Diego López de Estúñiga, fundador de la Casa de Zúñiga. Esta edificación también es conocido como el nombre de Castillo-Palacio de los Zúñiga. Posteriormente perteneció a la casa Ducal de Osuna, que en 1866 lo vendió a Indalecio Martínez Alcubilla. El castillo de Curiel situado en el alto, también fue propiedad de la Casa Zúñiga.

En la segunda década del s. XX sufrió un irreversible deterioro al haber sido expoliado de todo aquello que pudiera tener valor económico, como yeserías y artesonados, de forma que partes del mismo pueden ser vistos en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, en el que se conservan partes de la decoración, en una finca particular de Torrelodones, donde se montó el patio del castillo, en el Alcázar de Segovia, donde se instaló un artesonado, más otro que se localiza en California (EEUU).

En él residieron ilustres presos como fueron los hijos de Pedro I, el marino inglés Conde de Pembroke y don Jaime de Mallorca. Se cuenta que, durante una parte de su época de esplendor, exhibió sobre sus muros las cadenas que rodearon la tienda del caudillo árabe Mirammolín, arrancadas por los caballeros cristianos de la villa que participaron en la batalla de Las Navas de Tolosa.

De su sobria planta rectangular, con grandes torreones en las esquinas y patio central porticado, tan sólo se conserva en la actualidad la fachada flanqueada por dos torreones.

domingo, 18 de abril de 2010

Castillo de Tremaya - La Pernía


Lugar enclavado en el municipio de La Pernía, en el valle de los Redondos. La población toma su denominación de la cercana Peña Tremaya, donde en los primeros tiempos de la reconquista existió un castillo que defendía el camino que llevaba a Cantabria y desde el que se controlaban los valles y localidades de los alrededores.

Su nombre aparece mencionado por primera vez en 1181, cuando Alfonso VIII entrega a la Orden de Santiago la villa de Areños, cerca del "Castellum de Tremaia". Una década más tarde la fortaleza está en poder de las órdenes de Calatrava y Temple, a quien el rey cede la custodia por el tratado de Tordehumos. A finales del siglo figuraba como tenente Pedro Rodríguez de Guzmán, que también tuvo los castillos de Cervera y Piedras Negras hasta su muerte en la batalla de Alarcos.

La fortaleza se situaba en lo alto de la peña, a 1.432 metros de altura, donde se han encontrado restos de cerámica medieval pintada del siglo X. No fue una construcción muy grande, ya que tenía unos 35 metros de longitud y hasta hace unos años se conservaban restos del muro de una torre.

Hoy su lugar lo ocupa un repetidor de televisión, aunque su recuerdo se mantiene vivo gracias a la leyenda de "La venganza del conde" que publicara Matías Barrio y Mier.

Castillo de Renedo de Valdavia


Una pequeña mota conocida como "el Castillo", situada en la esquina que forman el río Avión con la carretera que la une con la vecina Buenavista de Valdavia, es todo lo que queda de su pequeña fortaleza medieval. Se conservan vestigios de un foso que rodeaba el castillo por el Sur y el Oeste, así como restos de una barrera de cal y canto a ras de suelo. El propio río servía de foso natural por el Norte, mientras que por el Este discurre la carretera en cuya construcción o arreglo se pudo destruir el foso.

Hay abundantes restos de cantos en la tierra de labor cercana, no así en la loma, donde, en cambio, existen abundantes restos de tejas. Según un vecino, se extrajo una piedra de sillería de 1,50 metros por 1 hace muchos años. También es posible que se hiciese uso de las piedras en la construcción de la iglesia.

Escasos son los datos que sabemos de la historia de esta localidad. En la documentación antigua aparece con el nombre de "Ranedo". A mediados del siglo XIV pertenecía a Garcí Fernández Manrique II, señor de Amusco y Abia de las Torres. A su muerte en 1362, y tras la partición de sus bienes un año más tarde por su segunda mujer Teresa Vázquez de Toledo, le corresponde a su hija Teresa Manrique este lugar y el cercano de Buenavista de Valdavia, entre otros.
Merece la pena contemplar un chopo centenario, situado frente a la iglesia parroquial de San Esteban. En el interior del templo se encuentra una de las mejores pilas bautismales románicas de la provincia.

Se encuentra a 94 Kms. de Palencia y 5 de Buenavista de Valdavia, a cuyo término municipal pertenece.

El emplazamiento se puede visitar libremente.

domingo, 11 de abril de 2010

Castillo de Belmonte de Campos


No se aprecian en el castillo de Belmonte de Campos diferentes etapas constructivas, siendo toda su traza uniforme y fechada a finales del siglo XV y principios del XVI. Se advierte sin embargo que puede estar inacabado, aunque los restos que hasta nosotros han llegado no nos permiten afirmarlo con seguridad. El castillo de Belmonte de Campos es de los pocos ejemplos de fortalezas castellanas en los que se aprecia una factura uniforme, ya que ha sufrido escasas modificaciones desde su primitiva construcción en el siglo XV.

Su aspecto es el de un castillo gótico completado según los gustos renacentistas. Posee una planta irregular y se eleva sobre una pequeña colina que si bien no tiene gran altura, sí dota a la fortaleza de una gran visibilidad, ya que desde su torre pueden dominarse más de veinte pueblos de los alrededores. Presenta el castillo dos recintos, uno de ellos más elevado y construido en piedra. El patio de armas debió tener en origen una forma cuadrada, aunque hoy en día, y dado el derrumbe de algunos de sus lienzos, no nos es posible saberlo con certeza; el citado patio posee en su interior dos aljibes.

En todo el conjunto llama la atención la torre del homenaje, muy bien conservada y construida con un bello estilo gótico. Tiene 20 metros de altura y una planta cuadrada, estando su remate superior compuesto por cubos circulares en los ángulos, almenas y matacanes. Destaca el balcón que se abre en su muro, del más puro estilo renacentista, de principios del siglo XVI. Posee una repisa de cantería labrada.

Denominada genéricamente como Belmonte de Campos, para distinguirle del castillo conquense del mismo nombre, formó parte junto a Medina de Rioseco, Ampudia y Montealegre de la línea fronteriza que separaba a los reinos de Castilla y León. Durante el reinado de Carlos I el castillo perteneció al mayorazgo de la familia Manuel, siendo don Juan Manuel de Villena su propietario. Tras la guerra de las Comunidades, el castillo fue abandonado por sus moradores que se trasladaron a vivir a la Corte. En 1622 pasó a manos de la familia Manrique poseedora del título de marqueses de Belmonte. Perteneció posteriormente al duque de Nájera y al conde de Oñate.

Estrechamente relacionado con la construcción del castillo de Belmonte de Campos se encuentra don Juan Manuel de Nájera. Hábil e intrigante, como su homónimo castellano del siglo XIV, logró gran renombre en la Corte como favorito del rey consorte Felipe el Hermoso, marido de Juana I, hija de los Reyes Católicos. Premiado por su señor como pocos, fue el primer caballero español en recibir el Toisón de Oro en Bruselas, aunque su carácter, poco amigo de la diplomacia, le llevó a varios enfrentamientos con Fernando el Católico, por el que no sentía ningún aprecio ni respeto. Tras la muerte de Felipe el Hermoso, don Juan Manuel de Nájera se trasladó a Flandes, posiblemente huyendo de la ira del monarca aragonés, al faltarle ahora el apoyo de su señor. En Flandes fue hecho prisionero por orden de la gobernadora doña Margarita de Austria.

domingo, 4 de abril de 2010

Torre del Caracol - Benavente


La Torre del Caracol es una construcción arquitectónica que se encuentra en la localidad española de Benavente (provincia de Zamora). Es una torre que fue parte del Castillo de la Mota de Benavente, una de las pocas partes que se conservan en pie del inmenso y lujoso castillo-palacio que los Pimentel poseyeron en esta localidad. En su apogeo fue uno de los más importantes y suntuosos alcázares de toda España. La extensión de sus jardines abarcaba gran parte del valle por el que pasa el río Órbigo que se extiende a sus pies. Aún se conservan multitud de fuentes y esculturas pertenecientes a este jardín, casi todas en manos privadas.

La mayor parte del castillo fue destruida por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, conservándose únicamente la hermosa y original torre, obra realizada con una mezcla de los estilos gótico y renacentista, a principios del siglo XVI por el IV y V conde de Benavente, pertenecientes a la Casa Pimentel. El origen de esta Casa se remonta al siglo XII, cuando el portugués Juan Alonso de Pimentel fue nombrado I Conde de Benavente. En la fachada de dicha torre todavía se conservan algunos escudos de ellos.

Hoy en día es propiedad del Gobierno Central, declarada Monumento Nacional, está restaurada y junto a otras edificaciones más modernas está integrada en el Parador Nacional de Turismo de Benavente. En el interior hay que destacar en su planta principal una armadura mudéjar que perteneció al Convento de San Román del Valle, hoy también desaparecido. Existe la posibilidad de visitarla parcialmente, pero es conveniente consultar previamente días y horario de visitas.