Selección por provincias

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Torre de Venero en Castillo - Arnuero

Cerca de la importante localidad de Arnuero, junto a Santoña, hay una pequeña población llamada Castillo. Además de la iglesia gótico-renacentista de San Pedro, es de destacar la torre de Venero, que ha sido recuperada recientemente de su mal estado.


La Torre de Venero de Castillo es muy fotogénica gracias a sus ventanas, almenas y muralla exterior que le da aspecto de pequeño castillo.


(foto y texto de "Arteguías")

Palacio de Altamira - Elche

Junto al cauce del Vinalopó y al mediodía del Parque Municipal de Elche se levanta este palacio de Altamira o Alcázar de la Señoría Su planta es poligonal con ángulos defendidos por cubos circulares en saliente, excepto en su frente de mediodía, donde se yergue una torre de planta cuadrada de tres pisos: la primera es de hormigón en tapial y las restantes son de mampostería con sillería encadenada en las esquinas.


Arquitectónicamente se distinguen dos fases constructivas claramente diferenciadas en el palacio. La más antigua correspondería al primer cuerpo de la torre y al basamento de algunos muro de la cerca, realizados todos ellos con la técnica del tapial. Similar a las torres de Villena, Biar, Bañeres, Novelda, Torremanzanas. Etc., construidas en época almohade, es decir de fines del siglo XII o principios del XIII. A este encuadramiento estilístico hay que añadir la clara similitud formal del trazado y diseño de la escalera del primer cuerpo de la torre con la existente en la torre Mocha del castillo de Novelda, obra tambiién perfectamente fechable en esta época.


La segunda fase del edificio está definida por una contundente y amplia actuación realizada en mampostería en los rellenos y sillería encadenada en lsd esquinas, con cubos circulares; todo ello decorado con elementos defensivos como las clásicas troneras de cruz y la bella corsera que remata el cierre de la torre; un conjunto armónico que responde a un mismo trazado artístico, idéntico al castillo de la Atalaya de Villena. Toda esta reforma está delimitada en la obra por medio de escudos blasonados de los Cárdenas, a los que indudablemente debemos atribuir la obra. Debió ejecutarse a finales del siglo XV al tomar posesión de villla de Elche, del Alcázar y de la Calahorra, D. Gutiérres de Cárdenas el 11 de Noviembre del año 1481, el mismo que a mediados del siglo XVI, encargó la construcción de la fortaleza de Santa Pola con los nuevos criterios renacentistas preabaluartados. Espor ello que su aspecto claramente gotizante y pre-renacentista, no puede considerarse como posterior al último cuarto del siglo XV.


Como una bella muestra del barroco se ha conservado en el castillo, encubriendo su entrada original del flanco de mediodía. Una hermosa fachada blasonada, que enmarca el ingreso y en donde resaltan las rejas y barandillas de hierro forjado.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Palacio Fortaleza del Marqués de Dos Aguas

El Palacio Fortaleza del Marqués de Dos Aguas, se empezó a construir sobre el 1539 según la mayoría de los investigadores, como por ejemplo José Sanchís Sivera y Figueras Pacheco. Aunque esta fecha no está del todo confirmada, existe una inscripción el la torre Nord-Este, en la que aun se puede leer en números romanos la fecha de 1539. Finalmente se acabo el palacio sobre el 1614.


Es de estilo gótico renacentista. En 1671 se hospedó en este palacio el Obispo y Vicario General Joseph Barberá, invitado por el Duque de Béjar y Mandes y al mismo tiempo Señor de Onil.


Aunque el palacio es conocido como el del Marqués de dos Aguas, esta denominación no refleja la realidad. Lo mandó construir Ramón de Vilanova, barón de la Foia de Castilla y Señor de Onil y Fabanella.


El Palacio tiene una fosa exterior que da entrada a un claustro interior, en el cual se encontraba la prisión de la jurisdicción Señorial.


Tanto en el claustro como en los arcos faltó mucha mano de obra. Las habitaciones de interior son de bóveda y las ventanas tienen cómodos pedestales sin acabar.


El resto del edificio son plantas muy grandes y techos de madera con artesanía sin trabajar.


Para finalizar, el Palacio consta de tres torres, completando la cuarta el campanario de la iglesia Parroquial.

Castillo de Magaña

Este es considerado uno de los más importantes castillos señoriales del S. XV de la provincia de Soria. Además su estado de conservación es mejor de lo habitual. Sea como sea, lo que no se le puede negar es su sugerente y atractiva silueta, que mejor apreciarás desde la buena vista que ofrece la carretera que sube en dirección a Fuentes de Magaña o desde los puntos más altos del pueblo, con la vegetación desbordando sus lienzos y cubos en contraste con el ocre del paisaje, y con una alta torre del homenaje escondida por el también alto recinto interior del castillo.
Se encuentra situado en un empinado cerro próximo a la población y dominando a ésta, sobre el valle del río Alhama y el puente medieval que lo cruza en este punto. En la ladera de este cerro encontraremos una ermita con ábside rectangular, según autores de posible origen pre-románico.
El castillo, construido en mampostería, está compuesto de doble recinto en torno a la torre del homenaje, que es de origen beréber del siglo IX-XI, muy anterior al resto del castillo por tanto, y que forma parte de la red de grandes torres aisladas de origen beréber levantadas a lo largo del valle del Rituerto, como las de Masegoso, Trébago, Noviercas, Castellanos, La Pica o Aldealpozo. La torre conserva restos del almenado superior y algún ventanal con sillares labrados. El recinto interior, muy alto, es de planta cuadrada con la torre del homenaje en una de sus esquinas, y cubos en las otras dos. El exterior, mucho más bajo y de planta irregular, cuenta con siete cubos repartidos por el perímetro del cerco.


(Foto y datos de la Web de "Castillos de Soria")

Castillo de Monfragüe

El El Castillo de Monfragüe se encuentra situado al oeste de la Sierra de Las Corchuelas, a 465 m. de altitud.  En él se pueden ver restos de murallas y dos torres ya que las numerosas remodelaciones a manos de los cristianos destruyeron la fortaleza.
A finales del siglo XII el dominio del castillo pasó a manos de los cristianos, pero antes se dieron unos rifirrafes entre los almohades y las órdenes militares cristianas que hicieron que este fuese el momento de mayor auge del castillo. Y fueron estas últimas las encargadas de la defensa de esta plaza, primeramente fue la Orden de Santiago, luego la de Montegaudio, después la de Monfragüe y por último, en 1221, el castillo es cedido a la Orden de Calatrava. Más tarde, y cuando la línea de la “reconquista” se encuentra por debajo de Cáceres, el Castillo de Monfragüe pierde sus funciones de defensa y pasa a manos de los nobles que ayudaron a Alfonso VIII en la conquista de estas tierras.
Las torres que podemos ver hoy en el castillo son los restos de las remodelaciones que llevaron a cabo los cristianos. La torre circular es lo que queda de la restauración  de la fortaleza que hicieron los hombres de la Orden de Montegaudio entre los años 1180 y 1196. Podemos observar restos de sus muros de mampostería realizados en cuarcita.
La torre pentagonal, igualmente de cuarcita, corresponde al siglo XV. Reforzada en sus esquinales con ladrillo rojo, presenta un arco de herradura apuntado en su entrada y una bóveda, igualmente de ladrillo, de cañón apuntada. Esta torre se hizo con carácter de vigilancia más que de defensa, así se controlaría el paso del ganado trashumante y se podría ejercer el cobro de impuestos de paso que denotaría algún derecho de portazgo.
El castillo siguió ocupado a partir del siglo XV por familias nobles. En la Guerra de la Independencia sufrió importantes destrozos y tras ésta, se abandonó casi por completo. Aunque se ha constatado su ocupación esporádica en la segunda mitad del siglo XIX, el hallazgo de un par de monedas de esta época en los sustratos superiores de la torre redonda lo confirman.
En la actualidad el castillo es utilizado por los numerosos visitantes del Parque. Las panorámicas que se pueden disfrutar desde lo alto de la torre pentagonal hacen de él un lugar de obligada visita.
Después de las consabidas idas y venidas de musulmanes y cristianos a un lado y otro del río, en 1180 Alfonso VIII funda Plasencia e inmediatamente se logra recuperar la zona de Monfragüe. El castillo pasa a manos de las órdenes militares y más tarde a los nobles que recibieron privilegios reales por los servicios prestados.
(Asociación de Turismo de Monfragüe - Foto de Arteguías) se encuentra situado al oeste de la Sierra de Las Corchuelas, a 465 m. de altitud. En él se pueden ver restos de murallas y dos torres ya que las numerosas remodelaciones a manos de los cristianos destruyeron la fortaleza.


A finales del siglo XII el dominio del castillo pasó a manos de los cristianos, pero antes se dieron unos rifirrafes entre los almohades y las órdenes militares cristianas que hicieron que este fuese el momento de mayor auge del castillo. Y fueron estas últimas las encargadas de la defensa de esta plaza, primeramente fue la Orden de Santiago, luego la de Montegaudio, después la de Monfragüe y por último, en 1221, el castillo es cedido a la Orden de Calatrava. Más tarde, y cuando la línea de la “reconquista” se encuentra por debajo de Cáceres, el Castillo de Monfragüe pierde sus funciones de defensa y pasa a manos de los nobles que ayudaron a Alfonso VIII en la conquista de estas tierras.


Las torres que podemos ver hoy en el castillo son los restos de las remodelaciones que llevaron a cabo los cristianos. La torre circular es lo que queda de la restauración de la fortaleza que hicieron los hombres de la Orden de Montegaudio entre los años 1180 y 1196. Podemos observar restos de sus muros de mampostería realizados en cuarcita.


La torre pentagonal, igualmente de cuarcita, corresponde al siglo XV. Reforzada en sus esquinales con ladrillo rojo, presenta un arco de herradura apuntado en su entrada y una bóveda, igualmente de ladrillo, de cañón apuntada. Esta torre se hizo con carácter de vigilancia más que de defensa, así se controlaría el paso del ganado trashumante y se podría ejercer el cobro de impuestos de paso que denotaría algún derecho de portazgo.


El castillo siguió ocupado a partir del siglo XV por familias nobles. En la Guerra de la Independencia sufrió importantes destrozos y tras ésta, se abandonó casi por completo. Aunque se ha constatado su ocupación esporádica en la segunda mitad del siglo XIX, el hallazgo de un par de monedas de esta época en los sustratos superiores de la torre redonda lo confirman.


En la actualidad el castillo es utilizado por los numerosos visitantes del Parque. Las panorámicas que se pueden disfrutar desde lo alto de la torre pentagonal hacen de él un lugar de obligada visita.


Después de las consabidas idas y venidas de musulmanes y cristianos a un lado y otro del río, en 1180 Alfonso VIII funda Plasencia e inmediatamente se logra recuperar la zona de Monfragüe. El castillo pasa a manos de las órdenes militares y más tarde a los nobles que recibieron privilegios reales por los servicios prestados.


(Asociación de Turismo de Monfragüe - Foto de Arteguías)

domingo, 30 de octubre de 2011

Castillo de Berlanga de Duero

Situado sobre un cortado del río Escalote y con origen en la Edad de Hierro, se comienza a tener noticias de este enclave en el S. X, en el que los árabes destruyen y fortifican de nuevo esta plaza. Adquiere gran importancia durante los siglos X y XI por formar parte de la línea defensiva del Duero junto con Gormaz, San Esteban de Gormaz y Osma. Así pasa sucesivamente a manos cristianas y musulmanas, hasta que se retrasa la línea fronteriza a Toledo en 1085, año en que Alfonso VI toma esta ciudad, aunque se sigue manteniendo el control sobre el enclave musulmán de Medinaceli.


Siendo varias veces disputada por los señores cristianos, es en el S. XIV cuando pasa a manos de la familia Tovar, que levanta el castillo del S. XV sobre el original, del que no quedan restos. Posteriormente, entroncados los Tovar con la familia Velasco y con el rango de marquesado otorgado por Carlos I, se reconstruye el castillo en el S. XVI, conservando sólo algunos lienzos, un aljibe y la torre del homenaje de la anterior construcción del S.XV. La torre del homenaje es de planta rectangular, con garitones en cada esquina y en el centro de cada lado, y tiene los escudos de los Tovar y Velasco. Se conserva una poterna que da directamente al tajo del río Escalote, en la cara norte del castillo.


El nuevo castillo de inspiración artillera, construido e inacabado por Benedetto de Rávenna según varios autores, y que rodea a la antigua fortificación, forma un rectángulo de gruesos y bajos lienzos con tambores en cada esquina, estando el de noroeste separado del cuerpo del castillo por un pasillo, sin llegar a tener funciones de torre albarrana, sino más bien para mejorar los ángulos de tiro de la artillería. Todo el cerro está rodeado por una muralla de tambores y lienzos.


La construcción de un palacio en la explanada sur del castillo hace que se abandone, dedicándose a su nueva utilidad defensiva y como cárcel, hasta que un incendio lo arruina. El palacio junto con sus jardines desaparecerá, salvo su fachada sur, incendiado por los franceses en su retirada durante la guerra de independencia.


(Foto y datos de la Web de "Castillos de Soria")

Castillo El Mayor - Xátiva

Situación - El castillo El Mayor se alza sobre las lomas que dominan la localidad de Xàtiva, en la comarca La Costera de la provincia de Valencia.


Historia - Xàtiva es una de las ciudades de mayor riqueza histórica de toda la Comunidad Valenciana, ya que ha sido habitada ininterrumpidamente desde el Paleolítico. Fue asentamiento íbero, recibiendo el nombre de Saitabi y acuñando moneda. Posteriormente pasó a estar bajo dominación romana, denominándose Saetabis Augusta. Durante el período visigodo fue sede episcopal.


Durante la ocupación musulmana era conocida como Medina Xateba y fue cabeza de una kora (distrito) que se extendía desde el río Xúquer hasta el puerto de Biar. Esta importante plaza fuerte, con su castillo y su muralla (que debía coincidir con el recinto superior actual) resistió, bajo el mando de su gobernador Ibn Mahqur, el asedio de las tropas de Al-Qádir, que se había retirado de Toledo ante el empuje de las tropas de Alfonso VI. A principios del siglo XI las tropas almorávides derrotadas por El Cid en la batalla de Quart se refugiaron en Xàtiva.


Tras varios intentos, Jaime I conquistó la ciudad en el año 1244, y Jaime II le otorgó carta puebla en el año 1251. En el año 1347 Pedro IV el Ceremonioso le concedió el título de ciudad.


Xàtiva fue protagonista durante la Guerra de las Germanías de 1519, al ser el centro de operaciones del jefe de los agermanados conocido como El Encubierto o l'Encobert, hasta que se rindió al virrey de València en diciembre de 1522.


Durante la Guerra de Sucesión, y proclamada partidaria de la causa del Archiduque, la ciudad sufrió reiterados ataques de las fuerzas de Felipe V, resistiendo tenazmente hasta que tras la batalla de Almansa en el año 1707 las fuerzas borbónicas al mando de D'Asfeld tomaron Xàtiva el 6 de junio tras un feroz asedio. En castigo por su fuerte oposición, la ciudad fue desalojada, incendiada y sus habitantes desterrados y dispersados, recibiendo el nombre impuesto de San Felipe, que mantendría hasta la muerte de Fernando VII. De todo ello no se repondría hasta finales del siglo XVIII.


Durante la Guerra de la Independencia fue conquistada después de cruentos combates por las fuerzas francesas del mariscal Suchet. Fue capital de provincia durante el trienio liberal (1820-1823). En el año 1836 volvió a sufrir los efectos de las Guerras Carlistas. De esa época datan importantes obras de restauración y remodelación de las murallas y del recinto superior del castillo.


La estructura básica de la fortaleza de Xàtiva se divide en dos partes claramente diferenciadas, el castillo Mayor y el castillo Menor, conectados por una muralla que formaba parte de la muralla urbana de la ciudad.


El castillo El Mayor es de origen romano. Posteriormente fue ocupado y reformado por los musulmanes en el siglo XI. Este castillo sufrió todos los avatares bélicos de la ciudad, siendo reformado en los siglos XIV y XV.


Estado de conservación - Se encuentra en ruinas. Ha sido parcialmente restaurado.


Propiedad y uso - Es propiedad del Ayuntamiento de Xàtiva, y se destina a uso turístico y actos civiles.


Protección - Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.


(datos de Castillosnet)

Torre de Pinet

Los restos de la Torre de Pinet se hallan en la playa del mismo nombre, frente a a las Salinas de Pinet, próxima a la pedanía de La Marina, perteneciente al término municipal de Elche, junto a cuyo límite territorial se ubica.


Se encuentra en estado ruinoso y sólo se aprecia su base de mampostería muy deteriorada. Era de planta cuadrada, y debía tener un aspecto troncopiramidal.


Pertenecía a la red de torres vigía de la costa alicantina, como otras del mismo municipio

Castillo de la Concepción - Cartagena

También llamado Castillo de Asdrúbal. Se alza sobre el monte de la Concepción, en el centro de la localidad de Cartagena.


Los orígenes de este castillo medieval se remontan a los de la propia ciudad. Fue mandado construir lor Alfonso X el Sabio en el siglo XIII, pero la tradición cuenta que sobre el cerro en el que se halla enclavado se encontraba la fortaleza de Asdrubal. Su objetivo era la vigilancia y defensa de la ciudad y la bahía. En su parte inferior hay unos aljibes visitables.


Está muy restaurado, ha sido acondicionado como Centro de Interpretación de la ciudad, y es conocido como Castillo de los patos tras su acondicionamiento como Parque Torres.

Castillo de Corullón

Como centinela sobre una hoya berciana inigualable en belleza paisajística se levanta airosa la torre de este castillo, cubierta de hiedra.


Queda muy cerca de Villafranca, Corullón, el pueblo de las cerezas, pasando San Fiz de Visonia, la fundación monacal de San Fructuoso, de la que hoy sólo quedan los restos románicos de una bella iglesia rural y nada de la antigua fundación visigótica. Muy cerca la iglesia de San Miguel, con un románico bellísimo; la de San Esteban de otro románico distinto y la de Santiago, cerca del Castillo.


El castillo era del siglo XV, de silueta muy hermosa, tanto que su torre fue copiada para reproducirla en Toscana. Hoy queda poco mas que el torreon y los restos que alrededor formaban el recinto cuadrangular de la villa. Poco valor arqueologico se encuentra ya en el.


Perteneció a los marqueses de Villafranca y antes fue de los Álvarez Osorio y los Valcarce.


Hay que ver por donde se descolgaría aquella moza, hija del marqués Don Pedro que fue virrey de Nápoles. Hubo de ceder el padre ante las pretensiones de la hija y construirle el convento de la Anunciada en Villafranca, de estilo renacentista, para que ella se sintiera monja abadesa.


La Anunciada guarda hoy los restos de San Lorenzo de Brindis y un tabernáculo de dos cuerpos en bronce dorado con jaspes, lapislázuli, columnas de mármol negro y blanco veteado. Se trajo de Italia, robado en Roma, cuando el saqueó de la ciudad y pertenecía a la basílica de San Pedro, cogido por este fundador de la Anunciada, aunque el gran basamento hubo que tirarlo al mar por su gran peso, con ocasión de una borrasca. Don Pedro de Toledo, marqués de Villafranca, dueño también del castillo de Corullón, acaudillaba como capitán general las tropas españolas en Nápoles.


(foto y texto de "Castillos de León)

sábado, 20 de agosto de 2011

Castillo de Gelida

Situación
El castillo de Gelida se encuentra en el municipio del mismo nombre, en la comarca del l'Alt Penedés, provincia de Barcelona.


Historia
Este castillo aparece documentado desde el año 945, y aunque en el recinto se han hallado algunos fragmentos de cerámica ibérica y romana, no hay evidencias de que en este lugar hubiera ninguna construcción de época romana.


Desde su origen y hasta el siglo XII, el castillo de Gelida era un castillo de frontera entre Al-Andalus y los condados catalanes. Posteriormente, en 1367, el castillo fue adquirido por el banquero Berenguer Bertran, quien lo reformó convirtiéndolo en un palacio gótico. En el siglo XVI se construyó la Casa del Senyor en el núcleo del pueblo de Gelida, que sustituyó al castillo como residencia para el señor. El castillo fue abandonado definitivamente en el siglo XVIII.


Descripción
El castillo de Gelida está formado por tres recintos en degradación, con torres, muros y portales. Su perímetro es uno de los más grandes de los castillos catalanes.


El recinto superior presenta los muros y torres de defensa más fortificados. El segundo recinto tiene también muros laterales y torres cuadradas de defensa, así como una puerta fortificada que da paso al recinto inferior, donde se encuentra la antigua iglesia.


Estado de conservación
Este conjunto arquitectónico está siendo recuperado y consolidado gracias a los trabajos que, desde 1965, está llevando a cabo la Associació d'Amics del castell de Gelida.


Protección
Fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional en 1985. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.


(Datos y foto de Castillos Net)

Castillo de Altafulla

Documentado en 1059. Es un castillo-palacio de forma poligonal con torres angulares pudiéndose distinguir en buen estado las almenas. A lo largo del siglo XVII recibió varias modificaciones en su interior.


En el año 1359 ya figuraba como señor del castillo Luis de Requesens, si bien parece que en 1324 fecha en que fue incorporada a la Corona la baronía de Entenza y el condado de Prades ya podía haberlo adquirido ésta familia.


El castillo de Altafulla había formado parte de los amplios dominios que los señores de Entenza (anteriormente ésta baronía se llamaba de Castellvell) habían poseído dentro de los límites del arzobispado de Tarragona.


En 1413 regía como señor de Altafulla, Lluís de Requesens.


(según "Castillos de España)

Torre del Infantado - Potes

La Torre del Infantado de Potes es el edificio más importante de esta población de aire medieval. Está en el centro de la villa y es empleado como Ayuntamiento.


La Torre del Infantado de Potes es una típica casa-torre señorial y residencial del siglo XV, como muchas de las que hay en Cantabria, pero su gran tamaño y decoración la hacen singular.


Tiene planta cuadrada con cuatro garitones angulares terminados en almenas. Los muros perimetrales terminan en matacanes sostenidos por ménsulas polilobuladas. La puerta es de arco apuntado y hay repartidas algunas ventanitas ajimezadas.


La Torre de Potes perteneció a Orejón de la Lama y después al marqués de Santillana y duque del Infantado.


(foto y texto de "Arteguías")

Castillo de Forna

Dominando la pequeña población de Forna se levanta este castillo sobre un tosal al mediodía de la población. Su planta es cuadrada con cuatro torres rectangulares en las esquinas y todo el conjunto está realizado en tapial sobre mampostería y con aberturas remarcadas en ladrillo.


El ingreso al castillo se encuentra en su fachada N y es de medio punto en ladrillo, dando paso, a través de un cuerpo de guardia, al patio de planta rectangular y a dos alturas, en donde se encuentra el aljibe principal. Desde el patio se accede a las distintas dependencias del palacio. Así, las caballerizas y las cocinas se encuentran enfrente, en las salas inferiores del cuerpo de mediodía, el comedor o gran salón, rectangular con ventanas al patio, sobre la puerta de entrada, con mirador y el resto de las distintas habitaciones a lo largo de las tres plantas que discurren por las fachadas del edificio. Posiblemente, las de la tropa o de los sirvientes se emplacen en las dependencias inferiores del ala de poniente, las cuales poseen aspilleras defensivas. En este mismo frente y en la sala inferior de la torre del flanco NO se encuentra un conjunto extraordinario de grafitis medievales y renacentistas. De todo el conjunto se distingue la torre del flanco NE, de mayor tamaño que las otras, de tapial con falso despiece de sillería al exterior y sobre mampostería. Por su fachada SO, se accede a una sala cubierta con bóveda sobre arcos nervados, con aljibe en su subsuelo y escalera de caracol para acceder a las otras plantas. Es la construcción más antigua del castillo.


En la última década del siglo XII, al igual que las torres de Novelda o de Villena, se construyó esta torre del ángulo NE a la que posteriormente se le añadió el resto de las estructuras actuales que, en conjunto, confieren a este castillo de Forna el carácter de palacio señorial, con todas las dependencias propias de una residencia feudal, respondiendo al modelo de construcciones palatinas bajo medievales, como Cox, Castalla, Murla, etc. y que por su forma es parangonable al desaparecido castillo de Olimbroy de Denia. Asímismo, la utilización del ladrillo y de las molduras de yeso en las puertas y ventanas nos llevan a fechar el edificio como de la segunda mitad del siglo XV bajo el señorío de la familia Cruilles. De estos pasará a la familia de los Figuerola en el siglo XVII y en el siglo XVIII a los Juliá, hasta su último señor el Barón de Santa Bárbara. En la actualidad es de propiedad particular y es posible su visita preguntando en el Ayuntamiento.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

Castillo de Castalia

Dominando el valle del río Verde, sobre un crestón calizo en su margen derecha, se yergue este castillo a una altitud de 785 m.s.n.m. A él se accede desde la población de Castalla, que se extiende en su ladera de levante, por un sinuoso y empinado via crucis que arranca desde la medieval ermita de La Sangre.


Atravesado su ingreso de arco de medio punto en sillería accedemos al interior del castillo, el cual, aunque en proceso de restauración actualmente, se divide en tres partes o recintos: al N, el área del palacio, en su centro el gran recinto amurallado y en su extremo de mediodía la gran "torre grossa".


Los restos actuales del antiguo palacio nos definen un edificio de planta rectangular, con dos grandes torres circulares en su diagonal NE-SE, que posiblemente se adosó o aprovechó la existencia de una anterior torre de planta rectangular existente en su vértice NO de mediodía. El conjunto configuraba un edificio de dos plantas con tres pisos, según las marcas de los mechinales de las vigas de los suelos, que rodeaban un patio central, ligeramente trapezoidal en cuya base se emplaza el aljibe, que recogía las aguas de lluvia. La comunicación entre las plantas se realizaba por medio de una escalera de caracol existente en el interior del cubo del SO que permitía acceder a las salas, de planta rectangular con cubiertas de medio cañón, ventanas y puertas con molduras de arcos mixtilíneos. Las salas más nobles parece que se ubicaban en el cubo del NO en el que se aprecia la existencia de los restos de la gran chimenea que comunicaba las estancias. El conjunto se remataba con almenas aspilleradas. Toda la obra está realizada en muros de tapial sobre basamentos de mampostería, exceptuando las grandes torres circulares que son de mampostería con sillería en vanos y puertas. Como elementos defensivos el palacio presenta, almenas aspilleradas con orificios para los manteletes, troneras verticales y en cruz, distribuidas a distintas alturas y posiblemente matacanes sobre el ingreso, hoy desaparecido.


Del recinto principal se conservan los lienzos de los frentes oriental y occidental: mampostería en "opus spicatum" con aspilleras por debajo de la línea de almenas y terminado en un cubo circular realizado en sillería. En el interior de este gran espacio se aprecian restos constructivos pertenecientes a las diversas dependencias o instalaciones del castillo bajomedieval. Termina el conjunto al mediodía en la "torre grossa", de planta circular y grandes proporciones. Realizada en mampostería, presenta dos pisos, cubiertos con bóvedas semiesféricas, y cuatro troneras abocinadas al interior. Del primer piso, construido en sillería, se accede por una escalera de caracol al segundo que presenta dos ventanas arquitrabadas.


Los restos arqueológicos confirman el origen islámico (siglo XI) de la fortificación y por los documentos sabemos que en el año 1229 pertenecía a Zayd Abu Zayd, antiguo gobernador de la ciudad de Valencia. De esta época no han quedado restos visibles, los actuales del palacio corresponden al edifico que se reconstruyó a lo largo de la segunda mitad del siglo XV, comenzando cuando Pere IV de Aragón en el año 1362 concedió el castillo en feudo a R. de Vilanova y dispuso que se derribase porque estaba muy ruinoso y mal fortificado, y que se reparase prontamente. Las obras de esta época quedan patentes en las troneras y las almenas aspilleradas, así como en su planta rectangular, similar a la del castillo de Forna o de Cox y, posiblemente, los cubos en diagonal fueron el precedente de la iglesia fortaleza de Murla, construida en la segunda mitad del siglo XV. La última construcción realizada en el castillo es la torre mayor o "torre grossa", de la que sabemos se terminó de edificar en el año 1579 y que en el año 1813 ya estaba en ruinas.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

viernes, 15 de julio de 2011

Castillo de Gama

Es una fortaleza roquera. Su planta se adapta a la irregularidad del terreno sobre el que se asienta.
Los restos del castillo son escasos. El hecho de reutilizar los materiales para la construcción de la ermita de Nuestra Señora del Castillo, ha deshecho parte de los materiales originarios del castillo.
Disfruta de una excelente panorámica.


Historia

En el siglo XI, Alfonso VI otorga la villa a Nuño Pérez de Lara.
Se trata de un señorio de escasa importancia que en el siglo XVI pertenece a Pedro Manrique, conde de Osorno.
En la Edad Media tuvo una gran importancia y rivalizó con el castillo de Aguilar de Campoo.


Descripción
Permanece todavía la torre del homenaje que es de planta cuadrangular.
La fábrica es de mampostería.


Estado actual
Se encuentra en estado de ruina.

Castillo de Castro Urdiales

Castro Urdiales es una de las poblaciones más bellas de la cornisa cantábrica.


Sobre el promontorio que domina y protege la villa y el acceso marítimo se construyó este castillo de planta pentagonal con muros reforzados por cubos en sus esquinas.


La visita al Castillo de Castro Urdiales es buena excusa para visitar este extremo elevado de la ciudad, pues alrededor de él se encuentra el casco antiguo y monumental.


A pocos metros del castillo están las ruinas de la iglesia románica de San Pedro y junto a ella la imponente iglesia gótica de Santa María, principal monumento de Castro Urdiales y el mejor edificio gótico de Cantabria.


(foto y texto de "Arteguías")

Castillo de Alcantarilla

Información
Restos del castillo que defendía el paso por el puente romano sobre el río salado, y que, según la leyenda, fue refugio del famoso bandolero Diego Corrientes.


Dirección
Se encuentra junto a la N-IV en sentido Cádiz, en el cruce con la SE-427 en dirección a Utrera.


Historia
Fue construido para fortificar el puente romano que cruza sobre el río Salado. Contaba con dos torres, según se puede ver en las ilustraciones realizadas por viajeros de los siglos XVIII y XIX, una orientada hacia el noreste, y actualmente desaparecida, que permitía el paso al puente a través de un arco abierto en su base. Esta torre se mantuvo en pie hasta el siglo XX, cuando fue demolida para permitir el paso de vehículos de mayor tamaño.
La otra torre, la que se conserva hoy día, se encuentra en el lado opuesto, actuaba como aposento para la guarnición y disponía de medios de defensa para bloquear el paso del puente.
Según la tradición, éste castillo sirvió como refugio al famoso bandolero Diego Corrientes, ejecutado en Sevilla en 1781. Según la costumbre de la época, su cadáver fue cuarteado y expuestos los restos en diversos lugares. Su cabeza fue a parar precisamente al puente que, según la leyenda, le sirvió de refugio durante sus fechorías.


Descripción
De la única torre que quea en pie, se conserva actualmente solo la primera planta, aunque contó con otra más, y se pueden ver los arranques de la bóveda de ladrillo. La torre tiene una superficie de unos 155 m2. De la puerta, abierta en la cara noroeste, no quedan restos de su traza.
En el lado noreste se pueden ver los restos de una dependencia aneja a, quizá usada como cuadra o como cuerpo de guardia para controlar el paso de personas y mercancías para el pago de derechos de paso.
La torre que queda fue construida sobre una base de sillares bien labrados, que refuerzan también sus esquinas. El resto es de tapial, a base de guijarros y restos cerámicos. En la sillería podemos contemplar hasta tres marcas de cantero de distinto diseño, así como un curioso croquis en el lado oeste que algunos lo identifican como una representación del castillo de San Marcos, de El Puerto de Santa María, si bien otros opinan que se trata de una boceto realizado por el alarife que dirigía las obras. En las esquinas hay unos huecos de unos 3 metros de altura, destinados a columnas para embellecer el conjunto.


Estado
Se encuentra en estado de ruina consolidada.


Visitas de acceso libre.

Castillo de la Peña de Martos

Situación
El castillo de la Peña de Martos se alza sobre un alto cerro que domina la localidad de Martos, al norte de la comarca de Sierra Sur, provincia de Jaén.


Historia
Los orígenes de Martos son muy antiguos. Hacia el siglo VI a.C. ya era un importante oppidum ibérico emplazado en la parte alta de la Peña, ciudad conocida como Tucci y citada en las obras de Ptolomeo, Estrabón, Mela y Plinio.

Hacia el año 14-15 a.C. el emperador Augusto fundó en ella la Colonia Gemella Tucci, con contingentes veteranos de las legiones III Macedonia y X Gémina que habían luchado en las guerras cántabras. En el siglo XVI el erudito Diego de Villalta realizó una descripción de gran valor de lo que debió ser el centro monumental de la ciudad romana. Localizado en la plaza del Ayuntamiento, era un gran espacio losado de piedras negras escuadradas de labor excelente y apunta que cavando en esta plaza vio hermosas columnas de jaspe basto, así como capiteles y pedestales correspondientes a las mismas.

Durante la época visigoda fue sede episcopal, y sus representantes aparecen entre los suscriptores del concilio de Ilíberis del año 306 y posteriormente en algunos de Toledo. De esta época es la pieza arqueológica más importante aparecida en la localidad, el sarcófago paleocristiano que se conserva en el Museo Provincial.

Ya en el siglo X al-Muqaddasi, al referirse a esta población emplea por primera vez el término de Martus. Martus estaba incluida en la cora de Yayyan (Jaén). En el siglo XI, cuando Al-Andalus queda dividida en más de 30 reinos, Martos pasó a formar parte del reino de Granada, gobernado por los Ziríes, pero hacia 1078 ó 1079 el emir Abd Allah se vio obligado a cederla a Sevilla. Durante este periodo Martos tuvo una gran importancia estratégica y estuvo dotada de dos dispositivos defensivos, un castillo urbano y una importante fortaleza en altura, la denominada Peña de Martos, a los que hay que añadir el recinto amurallado de la propia ciudad.

Martos fue una de las primeras poblaciones que el emir de Baeza, al-Bayyasi, entregó a Fernando III en 1225 como parte del pacto firmado entre ambos. Tres años más tarde el rey la entregó a la Orden de Calatrava. Desde aquel momento, y durante unos tres siglos y medio, Martos fue un importante bastión defensivo de la Orden Calatrava frente al reino nazarí. Por ello uno de los principales cambios acaecidos en la ciudad fue la reestructuración de la fortaleza musulmana. La orden montó un triple recinto: exterior, alcazarejo y torre del homenaje, que a la vez articulaba otras líneas defensivas.

Según una famosa leyenda, desde la alcazaba despeñaron a los Hermanos Carvajales.


Descripción
Del castillo de la Peña, abandonado desde el siglo XVI, quedan restos de la torre del homenaje, foso, aljibe, muralla y vestigios de varias torres. También quedan restos de la alberca y de la puerta principal, que por su forma nos suiere que la alcazaba sea de la época del Emirato (doble puerta en línea recta). También quedan restos de un arco cordobés. El aljibe es de cuatro cuerpos y quedan restos de como enlucian las paredes que quedaban totalmente acristaladas.


Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.


(según Castillos Net)

Castillo de Ambra - Pego


 En la carretera de Pego al valle de Ebo, sobre un crestón montañoso se levanta este castillo-poblado de Ambra.


Su planta es alargada dispuesta en un eje E-O, y está formado por un dobre recinto. El antemural, en cremallera de tapial sobre mampostería, se abre en su flanco de poniente en un ingreso en codo y en su totalidad presenta lanceras perforadas en el muro. Traspasado el antemural, una estrecha liza obliga al visitante a circular por delante de la muralla, fuertemente defendida por cubos de planta cuadrada en saliente y largos paños hasta llegar a su flanco de levante, en donde se encuentra la entrada al poblado fortificado. Ésta se dispone entre dos cubos y en ángulo, con fachada de sillería y doble jamba, que da acceso a un ingreso en recto con cuerpo de guardia y se cierra con los restos de la portada interior.


Dentro de la fortificación se aprecian los restos constructivos de las antiguas casas del poblado construidas en tapial sobre basamento de mampostería.


El castillo se levantó en el siglo XII, al igual que sus cercanos de Perpuchent (Lorcha), Planes, castillo del Río (Aspe), etc.; y fue conquistado por Jaime I en el ecuador del siglo XIII. Para hacer frente a las sublevaciones de Al-Azraq, acogió una pequeña guarnición de soldados hasta que alrededor del año 1280 se abandonó el castillo, trasladándose la población a la recién fundada villa de Pego, situada en el llano.


(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

jueves, 9 de junio de 2011

Castillo de Arévalo

El Castillo de Arévalo, del que es característica la enorme mole del torreón principal, está cargado de historia de España. En efecto, allí estuvieron encerradas doña Blanca de Borbón, esposa de Pedro I el Cruel, que la repudió a los tres días de celebrado el matrimonio para unirse a doña María de Padilla;don Fadrique Enríquez, primo de Fernando el Católico, y el Duque de Osuna y Guillermo de Nassau, Príncipe de Orange, en el reinado de Felipe IV.

En las guerras de la época de Felipe IV se inclinó por el bando nobiliario, y en la sucesión al comienzo del reinado de los Reyes Católicos se declaró a favor de Juana de Castilla y del Rey Alfonso I de Portugal.


(según "Castillos de Espqaña" de Salvat Editores)

Castillo de Montánchez

El castillo de Montánchez está emplazado en un lugar de apreciable importancia estratégica, en un elevado cerro. Esta situación, así como sus condiciones particulares de díficil acceso y lo elevado y áspero del promontorio, posibilitaron su protagonismo en la Edad Media.


La alternancia de moros y cristianos en su dominio posibilitó la adición de elementos arquitectónicos de tipología cristiana sobre la primitiva obra musulmana: de esta época persisten sus tres aljibes y parte de su trazado. Más tarde y bajo la administración de la Orden de Santiago, las reparaciones y añadidos fueron cuantiosos; centrándose éstos en el recrecido de muros y en el levantamiento de varios recintos y cercas envolventes. Con todo, el castillo que hoy podemos contemplar se caracteriza por su emplazamiento dominante, lo irregular de su trazado y la superposición de volúmenes y cortinas.


La fábrica se construye con mampostería, con ripio y abundante cal en el relleno. El cuerpo principal del castillo se levanta en la más elevada cota del terreno, lo que junto a la altura de sus muros, posibilita su actual aspecto dominante y esbelto. Cabe destacar, dentro de este cuerpo principal “La Torre del Homenaje”, pensada ahora como proyecto para albergar un Museo Histórico Comarcal. De ella se conserva la caja de muros, y en su interior se ubican varias dependencias: una cámara, sala de armas, así como una sala noble, y en la planta inferior, una cámara de almacenar grano.


Este castillo es un fiel exponente de lo que fueron los castillos de la Reconquista en la Edad Media.


(Datos y fotografía de Wikipedia)

castillo de Fatetar - Espera

Situación
El castillo de Fatetar se alza sobre el llamado monte del Castillo, en el término municipal de Espera, provincia de Cádiz.


Historia
Los orígenes del castillo de Fatetar no están muy claros, pues nunca se ha realizado un estudio detallado del mismo. Se han encontrado unas pequeñas láminas de sílex probablemente del Neolítico, pero al no haberse realizado ninguna excavación, no podemos asegurar nada relativo a esa época. Si tenemos en cuenta la historia del lejendario rey Héspero, podríamos suponer que el castillo fue en origen un observatorio astronómico o tal vez un templo. Con el paso de los tiempos esta plaza fue sucesivamente reforzada por los turdetanos e íberos (de época íbera solo se conserva un amuleto en forma de colgante de barro cocido amarillento que simula una gota de agua).


Según algunos autores, los cimientos de castillo pueden ser de origen romano, dados los hallazgos de esta época realizados en las laderas, tales como trozos de cerámica romana (sigillata), monedas, incluso un trozo de coraza de unas estatuas.


También es probable que los visigodos hicieran de este enclave su fortaleza, pues de esa época son una ventana ciega con tres estrellas de seis puntas que se encuentra junto al brocal del aljibe, una piedra con decoración visigoda que actualmente se encuentra en la cripta de la iglesia parroquial, y una hebilla de cinturón.


Durante la ocupación musulmana, Abderraman III constuyó el castillo árabe en el año 914, dejando como alcaide a Yamil Uqba al Balawi al mando de un nutrido número de caballeros. Los historiadores musulmanes hablan de una vía de comunicación que pasaba por Espera.


Tampoco se conoce con seguridad cuándo pasó a maos cristianas. Pudo ser conquistado por Fernando III el Santo en el año 1251, pero lo más seguro es que lo hiciera Alfonso X el Sabio en 1255 al conquistar Jerez. De todos modos el castillo quedó en manos musulmanas, pasando definitivamente a manos cristianas en 1264, cuando los castellanos ocuparon y poblaron toda la comarca.


Junto con otros castillos de la Sierra y la provincia sirvió como fortaleza defensiva en la frontera entre los territorios cristianos y árabes. Al principio el castillo de Fatetar dependía de Arcos junto con una pequeña aldea, así como Carissa y Santiago de Criste (seguramente Santiago en las Viñas) y gozaba de los privilegios dados por Alfonso X a Arcos, otorgados en Sevilla y Toledo.


En 1304 Fatetar, junto con Santiago de Christe y Carissa, fue concedido a Fernán Pérez Ponce de León por privilegiado dado en León por Fernando IV, el 4 de septiembre de dicho año.


En 1375 pasa al poder de Alonso Fernández de Portocarrero y seguidamente a la casa de los Ribera. En 1394 don Per Afán de Ribera compró la villa, término y castillo de Espera. Desde entonces el castillo pertenece a esta familia hasta que don Fadrique Enríquez de Ribera, en 1539, lo da en propiedad a la iglesia parroquial de Espera.


A partir del siglo XVI el castillo queda abandonado. Sin embargo, ya hacía tiempo que su capilla estaba abierta al culto, quizás desde el tiempo de la conquista castellana, y sirvió como parroquia hasta 1610 en que se termina la de Santa María de la Victoria, posteriormente llamada Santa María de Gracia.


En 1755 fue parcialmente derruido como consecuencia del terremoto de Lisboa, y en 1810 fue rehabilitado por los franceses, al considerarlo posición estratégica. Todavía pueden verse alguna de estas obras, como por ejemplo el enlucido rosáceo de varias paredes y suelos. Una vez finalizada la Guerra de la Independencia, el castillo volvió a caer en el abandono, y cada vez eran mayores sus ruinas.


En 1984, por medio del P.E.R., se limpió el castillo y se llega hasta el suelo de unas habitaciones excavadas en la roca y que se desconocían hasta ahora.


Descripción
En el castillo todavía quedan restos muy claros de la dominación musulmana. Por ejemplo, la torre del Homenaje de forma cuadrangular, aunque con las esquinas exteriores recortadas. También nos queda una ventana ciega en forma ojival enmarcada en un alfiz y abundantes restos en murallas y paredes.


También se conservan varias monedas de plata (dirhem) y bronce encontradas en las laderas, así como varios dedales de bronce para trabajar el cuero.


Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina consolidada. En el año 1985 fue parcialmente restaurado, y se le añadieron algunos elementos.


Propiedad y uso
Es propiedad de la Iglesia Católica.


Protección
Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento (código: 110170002). Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.


(Texto de Castillos-Net, Foto de Garcilanga)

Castillo de Ascó

El castillo de Ascó (Tarragona) fue centro de una encomienda templaria y más tarde hospitalaria. El castillo, que había pertenecido a los sarracenos en la defensa del paso del Ebro, es mencionado el 1148 en el convenio que firmaran el conde de Barcelona, Ramon Berenguer IV, y el de Urgell, Ermengol VI, acerca de la ciudad de Lleida, que se conquista al año siguiente. Por este convenio, el conde barcelonés daba al urgellés en feudo el castillo de Ascó, que aún así parece que todavía no había sido conquistado. Lo fue hacia el 1151.
El 1153 el conde Ramon Berenguer IV dio a los templarios bienes en Ascó. El 1175 Alfons I les empeñó el castillo de Ascó. El 1182 el monarca dio a los templarios el mencionado castillo, aunque se reservó algunos derechos y, finalmente, Pere I, el 1210, les dio todos los derechos que tenía en los lugares de Ascó y Riba-roja. Es decir, los templarios obtuvieron su plena señoría.


Según Miret i Sans, aunque no se pueda precisar la fecha de establecimiento de la encomienda de Ascó, se sabe que a finales del siglo XII ya existía, porque el 1197 era comendador un tal Folc. Parece que el último comendador templario de Ascó fue Berenguer de Santmarçal (1304). A finales del siglo XIII los templarios de la encomienda de Ascó se habían aliado con los Montcada, señores de Tortosa y de Aitona que tenían casa en Ascó, contra los Entença, los cuales intentaron, sin éxito, arrebatarles Móra d'Ebre. Arrasaron, sin embargo, todas las tierras de cultivo desde Móra a Tivissa.


A principios del siglo XIV, al abolirse la orden del Temple (1312), Ascó se convirtió en una encomienda hospitalaria, dependiente de la castellanía de Amposta. La encomienda hospitalaria de Ascó, según el censo de Pere el Ceremoniós, de la segunda mitad del siglo XIV, integraba las siguientes localidades: Berrús, Riba-roja, Ascó, les Camposines, la Fatarella, Vilalba, Vinebre y la Torre de l'Espanyol.


El comendador de Ascó tenía casa en el pueblo, que se conservaba todavía a mediados del siglo XIX, y según Madoz se llamaba "Casa del Encomendador". El comendador tenía a su cargo el gobierno de la población y tomó parte en la guerra contra Joan II. Al castillo de Ascó se llevó, desde Aitona, al príncipe de Viana Carles de Aragó y desde allí fue trasladado a Zaragoza, todo esto durante el tiempo inmediatamente anterior a la mencionada guerra. Durante ésta, las fuerzas del arzobispo de Zaragoza, partidarios del rey, se apoderaron de Ascó, en 1466.


En la guerra de los Segadors, los comendadores de Ascó enviaron sendos memoriales de agravios al rey francés y al castellano, porque ambos ejércitos habían hecho estragos en la población. Hasta 1716 Ascó perteneció a la vegueria de Tortosa y del 1716 al 1833 al corregimiento de Tortosa. Es del partido judicial de Gandesa.


Tras la conquista cristiana, la población anterior, musulmana, siguió allí en gran número. En 1497 eran moriscas 135 de las 165 familias de la población. El 1610, cuando se decretó la expulsión de los moriscos sólo quedaron 11 familias, hecho por el cual la moreria de Ascó se extinguió y en su lugar se estableció un núcleo de repobladores cristianos, protegidos por unos capítulos que concertaran los hospitalarios con los jurados y el nuevo consejo del pueblo en 1611. Señala el historiador Font i Rius la excepcionalidad de estos capítulos en Catalunya, que tendrían que ser relacionados más bien con los numerosos establecimientos de cristianos en los lugares abandonados por los moriscos que están documentados en la Comundad Valenciana. El término perteneció al partido judicial de Gandesa hasta 1970, que pasó al de Tortosa. La villa sufrió las consecuencias de la proximidad al frente en la batalla del Ebro durante la guerra civil de 1936-39.


(Datos y foto de "Paseando por la Historia)

Castillo de Bañeres -

Muy cerca del nacimiento del río Vinalopó, sobre lo más alto del tossal del Aguila, se eleva este castillo, a 830 m.s.n.m., coronando una empinada localidad como es la de Bañeres, hacinada entre su castillo y el cementerio.

Como en su cercano de Biar, su planta se ordena alrededor de la Torre en dos recintos escalonados, dispuestos en su fachada de mediodía. Se accede al castillo por una puerta de arco de medio punto en sillería, que aprovecha un quiebro de la fortificación por su flanco NE. Toda la muralla está levantada y rehecha en mampostería trabada con cal, se remata en almenas con paso en su adarve y su perímetro encierra un espacio a modo de plaza de armas. Al nivel superior o segundo recinto se ingresa por medio de una puerta adintelada en sillería, con una inscripción con la fecha del año de 1803. En este recinto se emplazan a ambos lados del camino el aljibe y la antigua ermita, blasonada con el escudo municipal.
La torre del homenaje, de fábrica de tapial, posee un ingreso en altura, de arco de medio punto en sillería y en su interior dispone de tres plantas.

Los evidentes paralelismos existentes entre esta torre y las cercanas de Biar, Villena, Sax, Petrel, la Mola de Novelda, etc., confirman su origen islámico de la primera mitad del siglo XIII.

La primera noticia que poseemos del castillo nos la proporciona el documento de 13 de Octubre de 1249, por el que el monarca Jaime 1 dona el "castrum et villam de Bigneras" en alodio a D. Jofré de Loaysa. En este régimen de propiedad feudal se mantuvo hasta que en el año 1446, su último señor D. Jacme d'Artés vendió la población y el castillo a la villa de Bocairente. El 12 de Julio del año 1708 recibió de Felipe V el título de "Villa muy Noble, Fiel y Leal", por su apoyo en la guerra de Sucesión. A fines del siglo XIX el castillo amenazaba ruina y en este siglo pasó al patrimonio municipal, restaurándose en la década de los años setenta, lo que permite su visita actual.

(según Rafael Azaur y Francisco J. Navarro en CASTILLOS DE ALICANTE)

domingo, 8 de mayo de 2011

Castillo de El Vacar - Espiel


 El castillo de El Vacar se alza sobre un cerro al lado de la población del mismo nombre, en el término municipal de Espiel, a unos 30 kilómetros de Córdoba. Fue construido en época califal, posiblemente en tiempos de al-Hakam II. En el siglo XIII fue conquistado por Fernando III el Santo, quien lo entregó a la ciudad de Córdoba en 1237.
La fortaleza posee forma rectangular, conservándose tan solo el muro exterior construido en argamasa, el cual presenta cuatro torres en sus esquinas y otras tantas en cada uno de sus lados. Ninguna de estas torres parece haber sido la del Homenaje, y tampoco se ha encontrado ningún aljibe, lo que hace pensar que no fue ocupado permanentemente.


(Texto de Wikimapia-Foto de Vértice-Córdoba)

Castillo de Castellar o de Clasqueri

Está situado en la Comarca del Vallés Occidental. Dista 7 kms de Sabadell y 11 km de Tarrasa.También es conocido con el nombre de castillo de Clasquerí. Se halla en el margen del río Ripoll. Se ubica en lo alto de una peña, separado de la población


Es de fábrica de sillería, de planta trapezoidal. Presenta dos plantas.
Posee un amplio patio de armas con pozo y unas escaleras que conducen al primer piso.


Se encuentra defendido por tres torres, una de ellas la de homenaje. Al lado de la torre de homenaje se hallan las dependencias de palacio.


Ya aparece citado en el siglo X. Más tarde se transformó en un cenobio.


Por cesión de ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, en el siglo XII pasó a poder de los Moncada que en el siglo XIV lo cedieron a Pedro de Clasquerí, embajador de Jaime II, el cuál lo restauró a estilo gótico. Los nobles de Clasquerí se convierten en señores feudales de los terrenos asociados al castillo.


El estado actual del castillo se relaciona poco con su aspecto original, aunque todavía posee aspectos originales como la puerta de acceso que se raliza a través de un arco de medio punto.


Es de resaltar la capilla de Santa Bárbara de estilo gótico.


(según Natura y Educación)