lunes, 7 de abril de 2014

Murallas y Castillo de Rello

La superación de circunstancias históricas de confrontación bélica latente - que obligaba a las villas y aldeas a encerrarse dentro de recintos fortificados - ha supuesto la desaparición generalizada del propio concepto de villa amurallada. Algunas poblaciones han conservado, sin embargo, una parte de sus murallas como reliquia histórica de su pasado medieval, pero sus puertas no tienen otro cometido que el testimonial, al haber desaparecido la mayor parte de sus lienzos. Rello ha sabido conservar posiblemente ayudado por la peculiar disposición de su emplazamiento roqueño - un recinto amurallado cuyo interior sólo resulta accesible a través de las puertas de la barrera defensiva. La uniformidad estilística de su caserío, mayoritariamente construido en piedra, eleva de manera muy notable el atractivo incomparable de esta bella localidad soriana.
Reseña histórica
La ausencia de menciones en las crónicas árabes del medioevo desconcierta a los historiadores a la hora de fijar la cronología de este conjunjunto fortificado. Una consideración estratégica elemental invitaría a pensar en Rello como plaza fortificada intermedia entre Medinaceli y Gormaz. Las citas documentales nos indican, sin embargo, que cuando el capitán musulmán Galib acude a socorrer a sus correligionarios de la fortaleza califal de Gormaz, durante el asedio del rey leonés Ramiro III en 975, utiliza como destacamento intermedio la plaza de la vecina Barahona. Los historiadores encuentran notorias dificultades para fijar la fecha de construcción de las murallas, que en todo caso debieron levantarse con anterioridad a la decimocuarta centuria. El castillo debió ser reedificado, en los primeros años del siglo XVI y sobre cimientos de edificio anterior, por algún miembro de la dinastía Mendoza. Posteriormente la villa perteneció al Duque de Frías.

Características arquitectónicas
El castillo se forma mediante un recinto protector dispuesto a modo de barrera artillera con cubos cilíndricos, en cuyo interior se alza una torre rectangular que hoy se muestra desmochada. Se han conservado los restos de un aljibe mediante el que el edificio se proveía de agua. La muralla distribuye por su perímetro torres cuadradas y cubos cilíndricos. Conserva parte de su remate almenado.

Estado de conservación
La muralla ha sido consolidada y parcialmente restaurada. A pesar del desgaste de algunas partes de su paramento conserva su funcionalidad original. Los restos del castillo se encuentran arruinados y abandonados a su suerte. Son de propiedad estatal.


(Los Castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

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