Selección por provincias

miércoles, 30 de julio de 2014

Castillo de Guijosa - Villamanrique

Su arquitectura es un bello ejemplo de cómo a mediados del s. XIV los viejos castillos medievales, totalmente austeros, iban convirtiéndose en residencias palaciegas, sin renunciar a su condición militar.

Historia y descripción
Estuvo rodeado de un foso, ya desaparecido, y presenta la clásica disposición gran torre del homenaje en su interior, con ventanas, balcones y matacanes, rodeada de muralla con torreones semicirculares en sus esquinas. La puerta, de arco apuntado, conserva el escudo de Íñigo López de Orozco, que lo mandó construir a mediados del s. XIV.
Su primer propietario, que lo mandó erigir, fue asesinado por el rey Pedro I, en represalia por haberse pasado al bando de su rival, Enrique de Trastámara. La fortaleza pasó a ser propiedad de la casa de Medinaceli, y en el s. XV estuvo habitada por el conde Luis de la Cerda. Su hijo Juan de la Cerda lo cedería junto con el resto de sus bienes al duque de Medinaceli, y a sus descendientes, quienes terminarían donándolo al pueblo, y pasando después a propiedad del Ayuntamiento de Sigüenza.

Acceso al castillo
Sólo puede visitarse su exterior.

Curiosidades
En los alrededores está el Castilviejo de Guijosa, un recinto fortificado de la Edad del Bronce Final, que sería ocupado más tarde por los celtíberos, albergando luego un torreón islámico. Ubicado a un kilómetro y medio de Guijosa dirección Cubillas del Pinar, desde un camino de tierra que encontramos a nuestra derecha.

lunes, 28 de julio de 2014

Castillo-palacio de Montcada

 
Localización
El castillo-palacio de Montcada se encuentra en Vic, en la comarca de Osona de la provincia de Barcelona.
 
Historia
Hacia el año 879 Guifré el Pilós construyó el castillo en torno a los restos de un templo romano. En el siglo XI pasó a ser residencia de los señores de Montcada. Fue demolido en el año 1882. En sus últimos tiempos fue cárcel y granero de la ciudad hasta su deterioro final.
 
Descripción
Aún pueden verse algunos trozos de muro.
 
Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina.

Palacio ducal de Béjar

La repoblación de la villa de Béjar no debió hacerse efectiva hasta comienzos del siglo XIII, bajo el reinado de Alfonso VIII. Béjar tenía interés estratégico como plaza de segunda fila defensiva al norte de la frontera occidental del Tajo.

Reseña histórica
Los historiadores fechan la fortificación de la plaza de Béjar en los albores de la decimotercera centuria, momento en que debió erigirse el edificio que con el transcurso del tiempo daría origen al palacio ducal que, notablemente transformado, ha llegado hasta nosotros. El monarca Enrique III cedió, en los últimos años del siglo XIV, la villa a Diego López de Zúñiga. Sus descendientes serán intitulados Duques de Béjar. La transformación del castillo en palacio alcanza su moment o de mayor trascendencia a mediados del siglo XVI, cuando se construye el interesante patio porticado.


Características arquitectónicas
El conjunto que hoy podemos admirar ofrece un aspecto externo muy diferente del planteamiento original, que era de simple planta rectangular con cubos angulares. Toda su estructura acusa las consecuencias de la transformación del castillo en palacio residencial. Los únicos vestigios de su plano original se encuentran al frente del edificio, entre dos torres cilíndricas hoy rematadas con chapitel pizarroso. En su construcción se empleó mampuesto grisáceo y sillarejo. El mayor interés del conjunto reside en su patio de dos alturas, que muestra dos alas porticadas - comunicadas con el espacio central mediante amplios arcos de medio punto - y una escalera también con galería columnada bajo arcos deprimidos rectilíneos.


Estado de conservación
El edificio original ha sido engullido por edificaciones posteriores, y sólo conserva la parte frontal de su estructura, notablemente transformada. Se respetó, sin embargo, el patio porticado del palacio. El edificio acoge un centro docente público.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

Palacio de los Marqueses de Villafranca - Villafranca del Bierzo

Cuenta la tradición que los peregrinos que se veían incapaces de alcanzar la meta de su viaje penitencial a la catedral de Santiago podían ganar el jubileo compareciendo ante la Puerta del Perdón de la iglesia de Santiago en Villafranca del Bierzo. La villa adquirió, con el decurso histórico, una relevancia importante, que ha dejado notable impronta de hidalguía en su caserío.

Reseña histórica
El palacio se edifica por orden de Pedro Álvarez de Toledo y su esposa María Osorio Bazán -marqueses de Villafranca- en torno al año 1515.
Sus obras se prolongaron más allá de la muerte de su impulsor, y todavía en la segunda mitad del siglo XVI se realizaban trabajos en el núcleo palaciego.


Características arquitectónicas
Su planta es cuadrangular. En las esquinas del recinto exterior, fabricado con paños de argamasa con guijarro menudo y verdugadas de ladrillo, se instalaron poderosos cubos. Sus plantas superiores e inferiores se cubren con bóveda semiesférica, mientras las intermedias se cierran con techumbre de madera. Únicamente se remata con almena uno de los muros del recinto, ignorándose si ello se debe a que no se terminaron las obras o a que la muralla resultó desmochada. Para la defensa del edificio se practicaron aberturas de buzón simple, carente de derrame. Las estancias interiores se distribuyen en torno a un amplio patio interior. Han sido restauradas y rehabilitadas para vivienda, lo que ha motivado su transformación. Antes de esta intervención apenas permanecían en pie las estructuras básicas de algunas dependencias internas. De los comentarios de Edward Cooper se desprende que habían "desaparecido también las galerías del patio, y de dependencias originales queda poco más que lo que se supone fueron las caballerizas, unas grandes naves abovedadas en ladrillo, debajo de las crujías".


Estado de conservación
Ha llegado hasta nuestros días bastante completo y, tras su restauración, se nos muestra con buen estado de conservación. Es de propiedad particular y se destina a vivienda.


(Los castillos y fortalezas de Castilla y León - Carlos M. Martín Jiménez)

sábado, 26 de julio de 2014

Castillo de Montemolín

Información
Situado en lo alto de un cerro, el castillo de Montemolín, de grandes proporciones, posee numerosas torres, y su estructura es irregular adaptándose a la crestería del cerro. De sus antiguos componentes se conservan la puerta en recodo, algunos aljibes, mazmorras y otros restos que patentizan su antigua grandeza. En su interior existió una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy destruida por completo.

Localización
El castillo de Montemolín se alza sobre un cerro desde el que domina en altura la localidad del mismo nombre, en la provincia de Badajoz

Historia
Montemolín fue ocupado desde antiguo, recibiendo la influencia de lusitanos, beturios y tartesos, de cuyos pueblos era frontera. Durante la dominación árabe fue también un importante enclave, estratégicamente situado en el límite fronterizo entre Andalucía y Extremadura, y contando para su defensa con una poderosa alcazaba.
Con la conquista de Montemolín por las tropas de los reinos cristianos en el año 1248 se puso fin a la dominación musulmana en territorio extremeño, que duró más de cinco siglos, desde la batalla del río Guadalete en el año 711.
Montemolín quedó integrado en la Orden de Santiago con categoría de Encomienda, cediendo a Llerena el papel de foco más señalado de la zona, que junto con Reina, había desempeñado antes. Los cristianos construyeron el nuevo castillo sobre los restos de la antigua alcazaba musulmana.
En el año 1608 Montemolín fue enajenado por Felipe III, bajo el título de Marquesado de Montemolín, a unos banqueros genoveses, como pago de las deudas contraídas con ellos por la corona. En el año 1779 la villa recuperó mediante compra su propia jurisdicción, independizándose de los italianos. En el año 1819 Fernando VII la enajenó de nuevo, ahora a su hermano Carlos, de cuyo dominio fue eximida definitivamente poco después.
Carlos de Borbón y Braganza, hijo de Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII, adoptó el título de Conde de Montemolín, cuando pretendía el Trono bajo el nombre de Carlos VI entre los años 1845 y 1861.

Descripción
El recinto, de grandes proporciones, posee numerosas torres, y su estructura es irregular adaptándose a la crestería del cerro.
De sus antiguos componentes se conservan la puerta en recodo, algunos aljibes, mazmorras y otros restos que patentizan su antigua grandeza.
En su interior existió una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy destruida por completo.

Materiales empleados
El primitivo castillo de Montemolín fue construido por los árabes con adobe y ladrillo. Posteriormente, con la llegada de los cristianos, el castillo fue reconstruido en piedra.

Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina, pero se han consolidado sus muros y torres, reduciendo así el rápido deterioro al que estaba sometido.

(MonumentalNet)

viernes, 25 de julio de 2014

Casa-Palacio del Rebollín

En el alto del Rebollín se encuentra la Casa-Palacio del Rebollín. Su origen data de los ss. XVI y XVII y ha dado cobijo a las grandes familias asturianas como los Argüelles, los Llanes, los Quirós, entre otras.
La fachada principal, la sur, queda abierta al paisaje por dos arcos gemelos semicirculares sobre impostas lisas, que dan paso al amplio zaguán, que comunica a su vez directamente con el patio central, la escalera y el jardín. Otra imposta lisa y corrida a lo largo de la fachada separa la planta baja de la superior, que tiene cinco balcones, con balaustres de hierro forjado, siendo común el correspondiente a los balcones centrales, que hacen juego con los vanos de la planta baja. A los lados de los balcones centrales, las armas de la casa -Argüelles y Quirós- en bien labrados escudos.
La fachada oeste, pensada para un jardín de recreo, tiene seis balcones en su planta alta, con correspondencia asimismo de ventanas en la planta baja, salvo al suroeste, donde se repiten otro par de arcos gemelos semicirculares, concebidos para dar vista al jardín que dan paso a un pequeño zaguán que se comunica con el zaguán de entrada. Al fondo del jardín se alza, aunque menoscabada desde la Guerra Civil Española, una torre palomar de planta cuadrada, edificio singularísimo en Asturias, de bajo y dos pisos, abierto aquel en amplio arco de medio punto sobre impostas lisas, en el lado frontero al palacio, y que tiene acceso por el primer piso mediante volada escalera sostenida por una semicolumna ochavada, adosada al muro norte. Esta construcción tiene escasos ejemplos en nuestra región, y hace pensar en un arquitecto conocedor de modelos foráneos, especialmente franceses.
En la fachada norte se encuentra una inscripción que nombra al primer señor del palacio: Esta obra se hizo a expensas de D. Menendo de Llanes Cienfuegos Campomanes y Argüelles.22 Año 1795.
En el interior, el patio abierto tiene planta cuadrada con doce columnas clásicas de raigambre toscana, cuatro por cada lado, esculpidas en piedra arenisca. En el lado norte hay un zaguán que se abre al patio por una triple arcada.
El piso superior cuenta con un corredor de madera en bastante buen estado. En la primera planta nos encontramos con un pequeño oratorio, sobre cuyo altar hay un Cristo de metal y diversas imágenes entre las que destaca la de la Virgen de Covadonga.
Fue casa de Alonso Marcos de Llanes Argüelles, obispo de Segovia y arzobispo de Sevilla en tiempos de Carlos III.

Castillo de Ciruelos

El municipio de Ciruelos tuvo varios nombres a lo largo de su historia. Sin embargo, el significado del término latino "ceratum": blando, tierno como la cera, está fielmente asociado a la fertilidad de sus tierras de labor, dedicadas al cultivo de cereales, viñedos y olivos, posiblemente desde la antigüedad. El primer nombre de este pueblo fue el de “Perusa”, en el siglo IX. Luego se llamó “Cirilos”, en el siglo XII; más tarde “Villareal”. En el siglo XVII se conoce por “Ceruelo” y “Ciruelas”; a finales del siglo XVIII por “Cirolillos” y “Ciruelos”. Este último puede estar motivado por el antropónimo “San Ciruelo”.
Ciruelos conquistó un lugar de privilegio en las páginas de la historia. Su existencia data del año 803. Fue donado por Alfonso VII a Don Pelayo Pérez de Frómista y a Don Pedro Díaz Marrón, que más tarde lo cedieron al abad de Fitero Raimundo, fundador de la Orden de Calatrava y de la que fue gran maestre. Raimundo se trasladó a Toledo desde la abadía de Fitero (Navarra) para colaborar en la defensa de la ciudad contra las huestes musulmanas. Murió en esta villa en el año 1163 y sus restos permanecieron en la parroquia dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, hasta 1471. El sepulcro fue costeado por Carlos III en 1768, cuando se trasladó el cuerpo del Santo al convento del Monte Sión de Toledo.
Las primeras crónicas que se refieren a Ciruelos se remontan a 1157, cuando la mitad de la villa era propiedad de la Orden de Calatrava y el resto estaba en poder de Ben Judá. Éste entregó su parte al rey Alfonso VII, quién, a su vez, la cedió a los calatravos a cambio de tierras en Illescas. El pueblo aparece nombrado nuevamente en una escritura fechada en 1181 por la que el maestre de Calatrava dona a Tello Pérez treinta yugadas de terrenos de su término (la unidad equivale al espacio de tierra que podía arar una yunta de bueyes en una jornada de labor). Este municipio se dedicaba a la agricultura y explotaba plantaciones de viñedos y olivares. Entonces era gobernado por un alcalde ordinario, dos regidores, un escribano y un alguacil, con mandato de un año. En 1571, Ciruelos tenía ciento cincuenta vecinos, que descendieron a ochenta y cinco en el siglo XVII. Debido fundamentalmente al incremento del cultivo de la vid, de los cereales y de los olivos, la población se fue recuperando y, durante el siglo XVIII, el censo alcanzó a quinientos habitantes.

jueves, 24 de julio de 2014

Conjunto monumental de Pals

Pals, es un conjunto monumental histórico muy antiguo formado por el castillo, la villa y las murallas. A pesar de que no hay vestigios de época romana, su nombre evoca ese origen, Pals proviene del latín "Palus" que significa lugar pantanoso, y el castillo se llamaba "Castellarum Montis Aspero". Aunque podría ser debido y en honor a Palas Atenea, como Palau, Palencia...
El castillo de Pals fue documentado por primera vez en 889 con el nombre de castillo de Mont-Áspre cuando el rey Odón I de Francia le hizo una donación. El segundo documento, data del año 994, por otra donación hecha por los condes de Barcelona, Ramón Borell y Ermessenda, cediendo la torre de Pals y la iglesia de San Pere al Obispo de Gerona. A finales del siglo X fue propiedad de la familia del caballero Gaufred Vidal.
El 1065 el señorío de Pals fue devuelto a los condes de Barcelona. Entre el año 1380 y el 1482 estallan varias revueltas de campesinos llamadas Guerra de los Remensas que culminan con la guerra civil catalana contra Juan II. A raíz de este conflicto el castillo quedó muy dañado y el monarca permitió re-aprovechar sus piedras para reconstruir la iglesia de San Pere y las murallas de la villa. Sólo se conservó la torre circular, conocida actualmente como la Torre de las Horas. En el año 1501 y en tiempos del rey Fernando el Católico se organiza como municipio independiente con atribuciones de villa y poderes para imponer tributos.

miércoles, 23 de julio de 2014

Castillo de Cofrentes

El Castillo de Cofrentes es una fortaleza construida a 394 metros sobre el nivel del mar, la parte más alta de la capital del municipio del mismo nombre. Se alza a 95 metros, sobre el cauce del río Cabriel. Está construido en roca basáltica de origen volcánico, sobre una de las chimeneas del volcán del Cerro de Agrás.
En el emplazamiento del castillo se han descubierto restos de cerámica de época romana, ibérica y de la Edad de Bronce.
Fue declarado Bien de interés cultural, con anotación ministerial número R-I-51-0010687, de fecha 12/9/2001.[4]

Descripción
El castillo se encuentra frente a la iglesia, en el extremo oeste de la población.  Presenta dos recintos muy diferenciados. El inferior se utilizaba como recinto para el ganado o redil (albacar). El acceso al recinto superior lo permitía una puerta construida con sillería y arco de medio punto, accesible a través de una rampa. A izquierda y derecha de la puerta había sendas torres semicirculares hechas de sillares pequeños labrados con tosquedad. Los materiales empleados en la construcción de todo el castillo son piedras, típicos de las construcciones defensivas por su dureza. Como técnica constructiva usó la mampostería. La planta de la fortaleza es rectangular, de unos ochocientos por seiscientos metros. Además de las del acceso hay otras cuatro torres, dos al noreste y dos al sudoeste. Las edificaciones del castillo se encuentran en el centro de la fortificación, sobre un montículo.
Se conservan cuatro niveles de la Torre del Homenaje, la cual es de planta cuadrada. Al primer nivel solo se puede acceder desde el nivel superior. Destaca en esta construcción una ventana con arco gótico, un tanto apuntado, pero con una escotadura en la clave, por lo que presenta un vértice hacia arriba. También en esta torre se encuentra un reloj, instalado en el siglo XIX (la Dirección General de Patrimonio de la Generalidad Valenciana da esa fecha, mientras que otras fuentes afirman que es del siglo XVI) y restaurado a inicios del siglo XXI.
Hay alrededor del castillo una muralla de la cual se conserva una alta torre barbacana, que debía servir para proteger el acceso.

Historia
El lugar donde se encuentra el Castillo de Cofrentes ya tuvo ocupación humana desde antiguo, como queda de manifiesto por los restos de la Edad del Bronce,íberos y romanos hallados en el mismo. El propio lugar de emplazamiento, el Cerro de Agrás, domina las vegas de los ríos Júcar y Cabriel, que confluyen a sus pies y que han constituido importantes tierras de regadío para la economía local. La fortaleza en sí parece remontarse al siglo XII. Por los restos hallados en el castillo, en concreto por ciertos elementos arquitectónicos y restos de construcción que siguen la técnica del tapial de tierra, parece que el inicio de su edificación sería entre 1147 y 1172, en época islámica.
El castillo fue modificado a lo largo del tiempo para adaptarse a los diferentes usos que de él se hacía en cada momento. Inicialmente fue un castillo-fortaleza de importancia considerable por su emplazamiento en la ruta del Júcar, posteriormente en el límite en las coronas de Castilla y Aragón: reconquistado por los castellanos, pasó al Reino de Valencia en virtud del Tratado de Campillo (1281) entre Alfonso X y Pedro III. Pasó a ser un palacio-residencia durante los siglos XVI y XVII. Más tarde, en el siglo XVIII, durante la Guerra de Sucesión, se producen en él altercados, ya que las tropas borbónicas de Felipe V conquistaron el castillo a los habitantes de la zona, que eran partidarios del Archiduque Carlos. Pero más tarde también sufrió ataques durante la Guerra de Independencia de los franceses y también le ocurrió algo parecido durante las Guerras Carlistas, lo cual hizo que su estado fuera degradándose considerablemente. 

(Wikipedia)

martes, 22 de julio de 2014

Acueducto de Segovia

Quizás la más famosa construcción romana en la Península es el Acueducto de Segovia. La presencia romana en la Península Ibérica a lo largo de seis siglos dejó un amplio conjunto de obras públicas, entre las que hay que destacar la extensa red de carreteras, muchas de las cuales aun hoy perviven, las construcciones para el ocio, como teatros, anfiteatros o circos, o la construcción de redes de alcantarillado, termas o acueductos, que abastecían de agua corriente a las poblaciones, preocupadas por la higiene pública. Perfectamente conservado, la parte más famosa y monumental del acueducto de Segovia corresponde al muro transparente de arcos sucesivos que lo mantiene airosamente alzado en la vaguada del Azoguejo. Realizado en granito a finales del siglo I después de Cristo, bajo el reinado del emperador Nerva, tiene una altura máxima de 28 metros y medio y 818 metros de largo. Para su construcción se utilizaron 20.400 bloques de piedra unidos sin ningún tipo de argamasa. A diferencia del Pont du Gard, el sistema de construcción que se emplea aquí consiste en levantar enormes pilares unidos a media altura y con arcos de sostén en la parte superior.
Su autor hizo un extraordinario alarde de técnica, pues el equilibrio de tan liviana construcción descansa en el conjunto de la obra. De esta forma, el acueducto sólo se mantiene estable si se conserva en su integridad, a diferencia de otros ejemplos como el de los Milagros de Mérida, cuya estabilidad descansa de manera independiente en las columnas. Fue restaurado en el siglo XV por la reina Isabel de Castilla.

(ArteHistoria)

lunes, 21 de julio de 2014

Castillo de Monterrey

Castillo
Situado dentro del último recinto, su puerta de acceso está situada en la plaza de Monterrey. Esta puerta se remata con arco de medio punto y presenta los escudos de los condes. Está flanqueada por dos torres cilíndricas, parcialmente conservadas, con aspilleras.
A través de esta puerta se accede al patio de armas, donde se conserva un pozo y un túnel que servía de aljibe y que una leyenda decía que comunicaba con la Atalaya. Durante las obras de restauración llevadas a cabo en los últimos años se ha tapado la entrada del túnel. Se mantiene la boca del pozo, de 14 metros de profundidad. En el lado oeste de la muralla se conservan restos de grandes hornos de piedra.

Torre del homenaje
Uno de los elementos más destacables que se conservan en el castillo es la torre del homenaje, construcción del siglo XV, también conocida como "Torre de Don Sancho", levantada por el primer conde de Monterrey en la época de los Reyes Católicos. Se trata de una construcción de planta cuadrada construida con piedra de granito bien cincelada, perfectamente encuadrada y con 22 metros de altura. En sus bloques se observan gran cantidad de marcas de cantero.
Sobre su puerta de acceso, que se encuentra a la altura del primer piso y al que se accede por un puente levadizo, se puede contemplar el escudo de los Ulloa y los Zúñiga, flanqueado por grifos y con la siguiente inscripción en el dintel:
“(...) Esta / Torre mandaron faser Don Sa(n)cho de Ulloa / e Dona Teresa De Zúñiga su muger conde / e condesa de Mo(n)terrey. acabose an(n)o de / mil e CCCC e LXXX e II an(n)os”Se conserva en buen estado al haber sufrido pocas alteraciones durante la Edad Moderna, excepto por la forma de las aberturas que permitían la salida de los cañones.

Por el interior, una amplia escalera permite el acceso a los diferentes pisos en los que se pueden ver diferentes aberturas y una chimenea. En el piso superior una estrecha escalera de piedra sirve de acceso a la terraza desde donde se contempla el amplio territorio circundante. La terraza, abierta, está rematada por una barbacana compuesta por ocho cubos redondos, situados en sus extremos y en la mitad de los lados laterales.

domingo, 20 de julio de 2014

Embalse de Proserpina

Proserpina es un embalse situado a 4 km del centro urbano de Mérida, y forma un pequeño embalse en el arroyo de Las Pardillas, a través del río Aljucén.
El buen estado del embalse fue debido a que, tras la caída del Imperio romano, cambió su función de abastecimiento de Augusta Emerita (mediante el acueducto romano Los Milagros) por otros fines, por lo que se continuó siendo cuidando y modificando.
Cabe destacar que es el embalse artificial de la época romana más grande conocido en el mundo mediterráneo. La presa cuenta con 425 metros de longitud y 21 metros de profundidad, y tiene caudal con una capacidad de alrededor de 4 hm³
El embalse de Proserpina, así como el de Cornalvo, forman parte de la denominación Conjunto arqueológico de Mérida, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 por la Unesco, con el número de identificación 664-014.

(Wikipedia)

Castillo de Luna - Barrios de Luna

El castillo de Luna es una fortaleza española situada en las cercanías de la localidad de Los Barrios de Luna, en la comarca de Luna, en León.

El edificio
Se desconoce casi todo sobre la estructura. Sólo se conservan algunos restos en la mole de cuarcita que sirve de apoyo al muro del Embalse de Barrios de Luna: cinco lienzos de muro, una zona central -tal vez la vivienda- con cimientos y restos de un sistema de calefacción subterránea, y una pequeña habitación excavada en la roca. A mediados del siglo XX aún quedaban dos torreones, ya desaparecidos.
En la documentación es referido como "Torres de Luna", lo que hace suponer que tuvo una serie de imponentes torres.


Historia
Aunque probablemente fuera ocupado por primera vez por los romanos, se atribuye su fundación a Alfonso II de Asturias. Según la leyenda, fue prisión de Sancho Díaz, padre de Bernardo del Carpio.
Históricamente, fue reconstruido por Alfonso III de Asturias. Desempeñó un papel fundamental en la rebelión de los hijos de este rey. Su esposa, la reina Jimena, se lo entregó a su primogénito, García, en 910, junto con los castillos de Alba, Gordón y Arbolio, tras lo cual logró la abdicación de Alfonso y el ascenso al solio leonés.
Considerada la fortaleza más formidable de todo el Reino de León, fue sede del Tesoro Real. Reinando Bermudo II de León, el tenente del castillo y custodio del Tesoro, Gonzalo Bermúdez, traicionó a su señor y se entregó a García Gómez, conde de Saldaña, aliado con Almanzor.
En 1073 Alfonso VI de León encarceló en Luna, por consejo de su hermana Urraca a su hermano el rey de Galicia, García, que permanecería preso 17 años, hasta su muerte en 1090.
Durante los reinados de Urraca I de León y su hijo el emperador Alfonso VII, su tenencia fue confiada al magnate asturiano Suero Bermúdez, uno de los personajes más leales a la Corona en una época de nobleza tumultuaria.
En 1135 el conde rebelde Gonzalo Peláez, sometido y privado de sus dominios en Asturias, rogó a Alfonso VII que le entregara la tenencia del castillo, que el soberano le concedió buscando mantener su sumisión, tras consultar con su hermana Sancha y su esposa Berenguela. Las reservas del Rey estaban justificadas, ya que apenas un par de meses después, en julio, el conde se alzó de nuevo en armas, precisamente desde la fortaleza de Luna, que empleó como base para sus correrías, reconquistando sus territorios asturianos. Sin embargo, su rebelión duró poco, y se sometió de nuevo al monarca.
En 1399 se incorporó al patrimonio de los Quiñones, al ser donado por Enrique III el Doliente a Pedro Suárez de Quiñones, merino mayor de Asturias y adelantado mayor de León. En el siglo XV Diego Fernández de Quiñones, primer conde de Luna, obligó a sus vasallos de los pueblos cercanos a reconstruir el castillo, lo que originó un pleito ante la Chancillería de Valladolid, que perdieron al ser estimado que los vecinos tenían obligación de reparar el castillo.

viernes, 18 de julio de 2014

Poblado ibérico de Ullastret

El poblado ibérico del Puig de Sant Andreu de Ullastret es el mayor de Catalunya, y actualmente se considera una auténtica ciudad. Fue la capital de la la tribu ibérica que los antiguos autores nombraron indiketas.
En el yacimiento se han hallado restos de ocupación humana ocasional de época calcolítica. El primer asentamiento que hubo con continuidad fue un poblado de inicios de la Edad de Hierro, de finales del siglo VII a.C., del cual se conocen básicamente los materiales arqueológicos.
El primer poblado ibérico de Ullastret data de mediados del siglo VI a.C., y ya en la segunda mitad de este siglo se fortificó con una muralla reforzada por siete grandes torres. Durante la primera mitad del siglo IV a.C. el poblado se amplió hasta triplicar casi la superficie amurallada. Su organización urbana es la propia de un oppidum -poblado fortificado en altura-, con calles adaptadas a las pendientes y las irregularidades del suelo.
El poblado experimentó diversas fases de reurbanización de las cuales la más conocida es la del momento de ampliación, que comportó una importante obra de acondicionamiento con la que se habilitaron tres terrazas para la implantación de nuevos barrios y la construcción de grandes casas pertenecientes a familias aristocráticas. También se conocen diversas obras públicas importantes como los templos y las cisternas, claro ejemplo de la compleja organización social de la comunidad. El poblado dominaba un amplio territorio del que se explotaban los recursos económicos, especialmente la agricultura y la ganadería y, también, las minas y las canteras. Comerciaban con las comunidades indígenas cercanas y, a través de la colonia griega de Empúries, con griegos y fenicio-púnicos.
Con la llegada de los romanos durante la Segunda Guerra Púnica, se inició un proceso de transformación en el sistema de ocupación y explotación económica del territorio que condujo al abandono forzoso del sitio a inicios del siglo II a.C. En época carolingia, en la cumbre de la colina, se construyó un castillo del que se conservan restos de la muralla y las torres. En los siglos XVI y XVII hubo una ermita dedicada a Sant Andreu y, posteriormente, una casa de labranza.
Unos 500 m. al nordeste del yacimiento de Puig de Sant Andreu se encuentra el poblado de la Illa d'en Reixac, coetáneo y con el que constituyeron una única comunidad.
Puig de Sant Andreu forma parte de la Ruta de los Íberos.

jueves, 17 de julio de 2014

Castillo de Olmos - El Viso de San Juan

El castillo de Olmos es un castillo que se encuentra situado en la margen izquierda del río Guadarrama, en el término municipal de El Viso de San Juan (Toledo) 

Situación
Está construido en una posición privilegiada en lo alto de una montaña que preside gran parte de la ribera del Guadarrama y los alrededores de Casarrubios del Monte (Toledo). Desde este punto dominaba visualmente varios kilómetros hacia el oeste y algunos menos hacia el este.

Historia
Fue construido entre los siglos VIII y IX por los árabes y conquistado por Alfonso VI en 1074 para la Corona de Castilla. En1114 fue donado a la Orden de San Juan (También conocida como "sanjuanistas"). En tiempos de don Juan II, durante la guerra civil, el infante don Enrique y otros señores enemigos del privado del Condestable don Álvaro de Luna lo tomaron, y con ayuda de las gentes de alrededor (presumiblemente de localidades como El Viso de San Juan, Chozas de Canales y Casarrubios del Monte) lo destruyeron casi por completo, para inutilizar un punto de control que podía ser ocupado por el enemigo.

Usos del castillo
Dada su estratégica posición servía como vigía y punto de referencia de toda la zona. Se encargaba también de guardar y cuidar del camino que unía Toledo con el Alto de Los Leones (Sierra de Guadarrama) situado en la ribera opuesta del río Guadarrama. No se tiene constancia de que fuera escenario de ninguna batalla de importancia, ni de que fuera morada de alguna personalidad destacada de los siglos que le tocó vivir.

Descripción y características
Del castillo de Olmos solo queda en pie una torre de unos 8 metros de altura (que presumiblemente fue más alta), con unos 11,8 metros de ancho y muros de 2,5 metros de grosor de ladrillo cocido y piedra. Destaca la utilización de excesiva argamasa en alguno de los muros y la irregularidad de las hiladas, que demuestra que se construyó muy rápidamente. De la torre que queda en pie se puede deducir que además de ser más alta, probablemente fuera una torre de blanqueo, pues presenta una singular cúpula de ladrillo cocido en forma de bóveda de cañón que da indicios de la existencia de un pasillo, y en los alrededores se pueden hallar restos de muro que conducen a la torre. Es demasiado pequeña como para tratarse de una torre del homenaje y presenta saeteras solo en dos caras de los muros, justamente las que dan al sur y al oeste. La torre es obra del siglo XV, con cubierta de bóveda de cañón apuntada y puerta con arco conopial, por tanto construida en fecha distinta al castillo islámico, seguramente después de derribada la muralla del mismo, y para fortificar el punto estratégico. A mucha menos altura que la torre que queda en pie, bajando en dirección oeste hacia el río, se encuentra un aljibe, de planta rectangular con bóveda de cañón con arcos fajones, similar a los islámicos de Calatalifa, Canales y Alcalá de Henares.

Estado de conservación
A los pies de estas ruinas se encuentra la carretera que une El Viso de San Juan con Casarrubios del Monte, por lo que el acceso se ha facilitado mucho haciendo que el castillo haya sido objeto de vandalismo (pequeñas pintadas). Se han encontrado restos de materiales del castillo incluso a 500 metros del emplazamiento original.
El estado del castillo de Olmos es de ruina progresiva y lo que queda de torre presenta grandes grietas. El acceso es totalmente libre.

miércoles, 16 de julio de 2014

Castillo de Medinaceli

El castillo de Medinaceli se encuentra en el extremo oeste del cerro que ocupa la villa. Posiblemente es obra de los siglos XIII y XIV. Su estampa es algo sobria al encontrarse desmochado. Es una ruina consolidada.
Presenta forma aproximadamente cuadrada con una torre prismática en una esquina y cilíndrica en otra.

martes, 15 de julio de 2014

Castillo de la Estrella - Teba

El Castillo de la Estrella (Hisn Atiba) es el más grande de la provincia de Málaga, junto al de Bentomiz. La fortaleza, de la que no existen evidencias arqueológicas relevantes anteriores al periodo almohade, ocupa una superficie de 25.000 m² y presenta dos recintos amurallados. El exterior se adapta al terreno, tiene barbacana al noreste y dispone de 18 torres, todas cuadradas excepto una circular situada al noreste y otra octogonal albarrana al norte.
Todo el conjunto del castillo ha sido despojado de su valiosa sillería, de esquinazos y ventanales, aunque en general se encuentra en estado de ruina consolidada. La torre del homenaje ha sido restaurada y dispone de un centro de interpretación denominado "Una Cruzada en el Guadalteba".
El centro trata el episodio principal ocurrido en 1330, en plena ofensiva cristiana (con un ejército coaligado de castellanos, leoneses, aragoneses, portugueses al que se le une un grupo de caballeros escoceses) contra los castillos de la frontera granadina (Cañete, Teba, Ardales y Turón). Presenta los datos de esta batalla y su trascendencia durante todo el siglo XIV y XV.
En concreto se menciona la historia de Alfonso XI de Castilla, impulsor de la reconquista de este municipio y del caballero escocés James Douglas. Tras una persecución a un puñado de jinetes nazaríes que previamente habían hostigado el campamento castellano, los caballeros escoceses fueron cercados y muertos por el ejército del general nazarí Ozmín. Este hecho provocó una fuerte contraataque del ejército cristiano y el posterior cerco del castillo. Tras una batalla donde participaron más de ocho mil hombres de ambos ejércitos, finalmente cayó en manos cristianas al final del mes de agosto de 1330.
El conjunto dispone de tres puertas, la principal orientada al oeste, hacia Ronda, y las otras dos, más pequeñas, orientadas al norte y noreste. Sus murallas pertenecen a la época almohade (siglos XII- XIII), aunque la llamada Torre del Homenaje y los restos de la primitiva iglesia de su interior son de época cristiana.

lunes, 14 de julio de 2014

Castillo de Olerdola

Localización
El conjunto monumental de Olèrdola se encuentra situado sobre una plataforma rocosa de 358 m. de altitud en la vertiente occidental del macizo de Garraf, dominando los llanos del Panadés
Dentro del recinto fortificado medieval se encontraban tres áreas:
La superior era la zona militar coronada por el castillo.
A continuación venía la zona religiosa con la iglesia y la necrópolis y
Finalmente, el caserío

Historia
se sabe que la ciudad antigua y el castillo estuvieron habitados desde el neolítico, quizás de forma intermitente porque su posición estratégica era un lugar muy conveniente en épocas de conflicto pero poco adecuado en tiempos de paz.
La historia del castillo aparece ligada a la de la acrópolis. Un documento nos dice que el conde Sunyer I de Barcelona edificó el castillo en 929 sobre las ruinas de una fortaleza romana, así como la iglesia de San Miguel de Olèrdola.
El castillo, así como la población son mencionadas a menudo en los anales del siglo X ya que, desde el principio fue objeto de frecuentes razias musulmanas, como la de Almanzor que saqueó toda la comarca y la propio capital del condado.
Tuvo un papel importante en las luchas políticas del siglo XI cuando Mir Geribert encabezó la rebelión contra Ramón Berenguer I, conde de Barcelona que se convirtió en el verdadero señor de Olèrdola cuando Mir Geribert reconoció la autoridad del conde barcelonés sobre le territorio en 1059.
La invasión almorávide de 1108 fue la última incursión musulmana en tierras de Olèrdola. Una vez retirados los invasores, los condes concedieron amplios privilegios para estimular la repoblación y solicitaron la colaboración del Monasterio de San Cugat, encargando la custodia de la villa a Jordá de Sant Martí cuyos descendientes ostentaron la titularidad hasta el siglo XIII aunque, a partir del XII, la plaza perdió su importancia estratégica y su presencia histórica sólo ha ocurrido en épocas de conflicto como la guerra civil catalana en el siglo XV o la guerra de la independencia contra los franceses.

Castillo en Mequinenza

El castillo de Mequinenza se levanta en lo alto de la colina casi al borde de un gran precipicio, a una altura de unos 185 metros sobre el nivel de la confluencia de los ríos Ebro y Segre, dominando el caserío.
Fue una fortaleza árabe hasta el siglo XII, construida por la tribu Berebere de los Miknasa, sobre la que se levantó la fortaleza actual en los siglos XIV y XV.
La planta del castillo es una planta irregular reforzada en alzado por siete torreones, todos rectangulares excepto uno, el más robusto, que es curiosamente de planta pentagonal. Cuenta con patio central con una de las alas porticadas y notables salas en torno a él.
El castillo estaba en ruinas por causa de la Guerra Civil española y fue rehabilitado en los años 1950 como residencia por ENHER. Está considerado como uno de los mejores castillos que nos legó el arte gótico.
Al castillo se accede por la puerta original que da al patio protegida por dos torres. Del espectacular patio lo único que se cambió fue la escalera que da acceso al piso superior, con el fin de dar más luz y belleza al entorno. Cuenta con diversas dependencias.
La sala capitular o de homenaje, es la sala que se utilizaba para la realización de juicios. Esta sala sigue conservando los tres niveles, el superior para la nobleza, el medio para la burguesía y el más bajo y ultimo escalón para la gente de pie.
El polvorín, sala totalmente original, actualmente utilizada como comedor.
Las habitaciones, actualmente cuenta con unas 18 habitaciones, algunas eran celdas antiguamente.
Dispone además de sala de conferencias y audiovisuales, sala de juegos y una capilla.

domingo, 13 de julio de 2014

Castillo de Hornos de Segura

Esta fortaleza fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1949. Formaba parte de una red de castillos que ocupaban lo más alto de las serranías, del ahora parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, y se hermanaba como bastión defensivo con las Torres de Bujarcaiz o el castillo de Bujaraiza. Antigua torre vigía par alertar de invasores e incursiones enemigas en la actualidad ha sido reconvertido en el «Cosmolarium», un planetario dotado con varios telescopios para disfrutar los límpidos cielos de la sierra.

(ABC Sevilla)

sábado, 12 de julio de 2014

Alcazaba de Mérida

Esta gran fortaleza fue erigida en la Mérida musulmana por el emir omeya Abderramán II en el 835 de nuestra era. El encargado de trazarla fue el arquitecto Abd Allah. Para ejecutar esta Alcazaba, la más antigua de la península, éste se inspiró en modelos bizantinos. La finalidad de ese recinto fortificado era múltiple: servir como sede de las dependencias administrativas omeyas y residencia del gobernador local, pero sobre todo fue el filtro de acceso a la ciudad desde el puente romano, el refugio de la minoría árabe durante las reiteradas algaradas locales contra el poder cordobés y la plaza donde se acantonaban tropas del emir, bien para sofocar las revueltas de los mozárabes meridíes, bien para efectuar incursiones de hostigamiento en los reinos cristianos del Norte.
Todo el perímetro de esta extensa alcazaba estaba rodeado por un gran foso, salvo el lateral que da al Guadiana. A tramos se van distribuyendo 25 torres macizas embutidas en la propia muralla. Las torres albarranas, es decir, que se alzan separadas del cuerpo principal de la fortaleza, se erigieron con posterioridad por la Orden de Santiago.
Sus muros, de 2,70 metros de anchura, nos muestran unos paramentos hechos a base de sillares y otros materiales reutilizados de épocas precedentes. El núcleo de estos muros es de cascajo, tierra y piezas de granito.
Accedemos a este conjunto a través de una brecha, antaño ocupada por un lienzo de muralla con una puerta de acceso y sendas torres flanqueándola. Era el cierre de un fortín de planta cuadrada en cuyo lienzo oriental se abre la puerta que da acceso a la ciudad y en el meridional la puerta de ingreso al recinto de la alcazaba. Sobre esta puerta se puede ver una réplica de la inscripción cúfica en la que consta la fecha de conclusión de este recinto.
En el patio de este fortín podemos ver restos arqueológicos de época romana: la calzada principal de la ciudad así como los cimientos de la muralla y de una puerta monumental con dos vanos y dos torres. Por cierto, se trata de la puerta que, desde hace siglos, es el blasón de esta ciudad en base a las representaciones que, de ésta, se hicieron en algunas emisiones monetales de Augusta Emerita.
En el interior destaca la presencia de un aljibe, ejemplar único de la arqueología peninsular, ejecutado con piezas de arquitectura decorativa romanas y visigodas. Sobre éste se ubicó una mezquita, de la que se conserva su planta, luego convertida en iglesia. No se conserva el que fuera tercer piso de este conjunto, en el que quizá se ubicara una torre de señales.
Otra áreas excavadas de la fortaleza nos muestran restos previos a su construcción: un tramo perfectamente conservado de una calle romana, la misma que se prolonga en la Zona Arqueológica de Morerías. A esta calle da una vivienda romana urbana en la que se aprecian múltiples reformas. Por último, podemos ver un tramo de la muralla romana fundacional, a la que, como en el caso de la Zona Arqueológica de Morerías, se adosa un potente refuerzo de piezas de granito reutilizadas, refuerzo que parece obra ya del siglo V d.C.

Castillo de Calatrava la Nueva

Tomar la CR-512 hacia el sur desde Ciudad Real durante 40 km antes de girar a la derecha por la CR-504. Tras 6 km, desviarse a la derecha hasta el castillo. Este camino fue creado por Felipe II en 1560 para facilitar el acceso al castillo.

Tras la batalla de Alarcos en 1195, la Orden de Calatrava perdió su cuartel, la ciudad fortificada de Calatrava la Vieja (ver esta entrada). Los caballeros se establecieron primero en el castillo de Ciruelos y luego, en 1198, en el de Salvatierra, pero perdió el último a manos de los almohades en 1210. Se trasladaron entonces al castillo de Zorita. Sin embargo, tras la victoria castellana en Las Navas de Tolosa, en 1212, y el abandono definitivo de Calatrava la Vieja en 1216, la actual fortaleza de Calatrava la Nueva se convirtió en el cuartel de la Orden. Como la Orden de Calatrava fue fundara por Raimundo, abad de la casa cisterciense de Fitero, combinó prácticas monásticas y militares más fuertemente que cualquier otra. Así un castillo como el de Calatrava combinó las características de fortaleza y monasterio de una forma única, como puede verse en sus ruinas.
En un impresionante lugar, este poderoso y bien conservado castillo data de dos periodos: el siglo XIII y el siglo XV. Tiene una doble muralla, con un tercer muro oriental. En la muralla interior hay diferentes estructuras. La característica más impresionante de todo el complejo es la gran fortaleza o torreón. Bajo ella, en el lado norte, está la iglesia, al este los edificios monásticos y, al oeste, el Campo de los Mártires. Éste fue el cementerio de la Orden, y tomó su nombre de la presencia de reliquias de aquellos hermanos de la Orden que fueron masacrados en Calatrava la Vieja cuando cayó ante los almohades en 1195. Por orden del octavo gran maestre, Martín Fernández de Quintana, sus restos fueron trasladados, junto con los de los siete grandes maestres anteriores de la Orden, a este lugar en 1217. Al sur, a través del patio, están los restos de las habitaciones de los invitados y otras construcciones domésticas.
La iglesia (con el techo restaurado), que presenta un aspecto fortificado, se construyó a principios del siglo xm y es típica de la austera arquitectura cisterciense, pero con un rosetón sobre la puer-ta occidental, insertado durante el reinado de los Reyes Católicos (1474-1504), cuando se reconstruyó el castillo. Es un edificio de tres naves que termina en un ábside con capillas paralelas a ambos lados. Al norte de la iglesia hay una serie de capillas funerarias de forma irregular, construidas por varios maestres. Al sur, una puerta comunica con el claustro, ahora en ruinas, que, gracias a un escudo con las armas del último maestre, se sabe que fue reconstruid; a finales del siglo xv. Al sur del claustro estaba la cocina y el refectorio, que también se restauró a finales del siglo xv. Al este de^ claustro estaba el campanario del monasterio-fortaleza, la Torre de Vela, trapezoidal. En el piso bajo se hallaba la sala capitular de ¡j Orden, donde los caballeros se reunían bajo la presidencia del maestre. Sobre ésta estaba la biblioteca. Fuera, al sureste del claustro, y junto al refectorio, estaba el patio del locutorio. Este últim: edificio (entre el patio y la muralla exterior), con vistas orientadas hacia el sur y bancos de piedra entre las murallas, fue el único lugar fuera de la sala capitular donde los miembros de la Orden podían hablar, e incluso este privilegio no se ganaba hasta cuatro año? después de la admisión. Al sur del locutorio están los dormitorios de los caballeros, ahora en ruinas.
El torreón está construido sobre roca, en el centro de un patic interior, es más alto que los edificios circundantes y se accede a Calatrava la Vieja el por una escalinata desde el piso bajo. Aquí hay una entrada inferior abierta al patio central. Los cuartos del maestre y el vestíbulo principal del torreón estaban en el primer piso, a los que se accedía por una escalera desde el patio. En el piso superior estaba el archivo, en una habitación construida enteramente sin madera para evitar los incendios. Una cisterna, bajo el dormitorio del maestre, proveía al torreón de un aprovisionamiento independiente de agua.


viernes, 11 de julio de 2014

Muralla urbana de Galisteo

La muralla urbana de Galisteo se encuentra en la localidad del mismo nombre, provincia de Cáceres, en las cercanías de Plasencia.

Historia
Las murallas de Cáceres fueron construidas en la época almohade.

Descripción
El de Galisteo es uno de los más bellos ejemplos de amurallamientos almohades de España, con rollos del río que le dan un atractivo muy especial, destacando algunas de sus entradas que dan acceso al interior de la población.

Estado de conservación
Se encuentra magníficamente restaurada.

Propiedad y uso
Es propiedad del Ayuntamiento de Galisteo, y se destina a uso turístico.

Visitas
Es de acceso libre.

Protección
La población ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico.. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
(Datos de CastillosNet - Foto de Ramón Sobrino Torrens)

Muralla de Talamanca del Jarama

Del recinto amurallado de Talamanca de Jarama se conserva la Puerta Sur (llamada de la Tostonera ) con un basamento de grandes sillares de piedra, arco de medio punto de ladrillo y presenta un relieve de la virgen con el niño.
La puerta del este o puerta principal que se abre con un torreón de esquina también llamada Puerta de Uceda.
Torreón incorporado a la cerca de la Cartuja.
Torreón y restos de lienzo en el lado sudeste, bordeados por arroyo Valdejudíos.
Gran lienzo en la parte más alta donde se encontraba la Alcazaba árabe (se puede contemplar desde la calle de San Isidro).
Restos de torreón y lienzos en el sudeste por la calles Santa María.
Al oeste, restos de dos lienzos de gran altura que mantienen en pie.

jueves, 10 de julio de 2014

El Palacio de Galiana

El edificio que conocemos hoy en día como Palacio de Galiana se corresponde casi con total seguridad con la almunia del rey de la Taifa de Toledo al-Ma´mun (1043-1075), cuyos verdaderos palacios regios se asentaban en la zona donde hoy se sitúa el Convento de Santa Fe.
Tras la conquista cristiana pasó a denominarse almunia real o Huerta del Rey -nombre que aún conserva-. El primitivo edificio islámico sufrió grandes y sucesivos destrozos por causas diversas, entre las que destacan -debido a su situación el la vega extramuros de la ciudad fortificada- las incursiones de ejércitos almohades y almorávides en los siglos XI y XII, o también de tropas cristianas que allí acamparon en 1212 para hacer frente a los almohades.
 Pero según parece el edificio original no fue completamente destruido de modo que el palacio mudéjar que ha llegado hasta nuestros días utiliza en gran medida la estructura de la edificación islámica, de tal forma que la obra fechada en el siglo XIII -a la que siguió probablemente otra posterior en el XIV- consistió básicamente en la reparación de los lienzos más deteriorados y, sobre todo, en labores decorativas entre las que destacan yeserías, zócalos y arquillos de ventanas.
Todo ello se deduce de la observación detallada de la planta del edificio, típicamente islámica, compuesta por salas de recepción conectadas con una espaciosa alberca y todo ello rodeado de jardines. Las fuentes documentales islámicas citan a Ibn Wafid y a Ibn Bassal como diseñadores de los jardines, y nos hablan del célebre "salón de la noria" o maylis al-na´ura, cuyo repetitivo sonido se asemejaría al de una camella que ha perdido a su cría. Esta gran noria se reflejaba en el agua de la alberca, la cual se conserva en nuestros días y que estuvo en uso hasta 1603 según Salazar de Mendoza que cita textualmente "unas casas viejas que tienen un estanque de agua por patio, a quien el vulgo ignorante llama los Palacios de Galiana". 
La propiedad del Palacio de Galiana pasó en 1385 al Convento de Jerónimos de la Sisla por donación del rey Juan I. Los monjes vendieron el edificio en 1394 a Beatriz de Silva -esposa de Alvar Pérez de Guzmán-, fecha en la que debió hacerse la segunda reforma mudéjar pues se conservan escudos de los Silva y de los Guzmán en la yeserías.
Pero lo que convierte a este lugar en un emplazamiento legendario y de bellísimas evocaciones es la leyenda que narra los amores de Carlomagno con Galiana, la hija del rey musulmán Galafre. La leyenda tiene su origen en el cantar de gesta francés denominado Mainet o Mainete. En él se narra, al contar la llegada de Mainet con sus franceses a Toledo -Mainet es el nombre que toma el joven Carlos para vivir de incógnito en Toledo, donde va desterrado- que el rey moro los hospedó “en su alcázar menor, que llaman agora los palacios de Galiana, que él había hecho muy ricos a maravilla, en que se toviese viciosa aquella su hija; e este alcázar o el otro mayor eran de manera hechos que la infanta iba encubiertamente de uno al otro cuando quería”. 
Se refería pues a los verdaderos palacios regios, hoy Convento de Santa Fe. La leyenda tuvo un arraigo extraordinario en Toledo, y como Ramón Menéndez Pidal explicara en 1932 al analizarla en detalle, ello no es extraño dado el importante contingente de franceses llegado a Toledo con Alfonso VI en la Reconquista pues llegaron a ser el tercer grupo de población más numeroso en Toledo -“Castellanos, Mozárabes atque Francos" según rezan los fueros de la ciudad- ocupando un barrio entero denominado Arrabal de los Francos entre Zocodover y la Catedral, siendo muy probable que ese cantar de gesta fuese escrito en Toledo, como Pidal trató de demostrar.

miércoles, 9 de julio de 2014

Castillo-palacio de Escalona

El castillo-palacio de Escalona es una construcción situada en la localidad toledana de Escalona. Se compone de la fortaleza propiamente dicha y de un extenso palacio mudéjar. Fue declarado monumento arquitectónico artístico —antecedente de la figura de Bien de Interés Cultural— el 2 de febrero de 1922.

Historia
Fue inicialmente una fortaleza romana, que posteriormente fue ocupada por los musulmanes. En el siglo XI, el castillo fue tomado por el rey Alfonso VI de Castilla, poco antes de la caída de Toledo. Durante dicho reinado y los reinados siguientes, la zona de Escalona y su castillo soportaron los ataques de los musulmanes.
Álvaro de Luna, Condestable de Castilla, amplió la construcción, añadiendo la parte palaciega. En el año 1281, la fortaleza pasó al poder del Manuel de Castilla, hijo de Fernando III y hermano de Alfonso X. En este castillo nació el poeta, escritor y literato Don Juan Manuel , hijo del infante Manuel de Castilla y nieto de Fernando III de Castilla. Dicho castillo pasó a poder de Juana Manuel, hija de Don Juan Manuel de Castilla, que contrajo matrimonio con su pariente Enrique de Castilla (el futuro Enrique II, hermano de Pedro el Cruel e hijo de Alfonso XI).
El rey Juan II (biznieto de Enrique II de Castilla y de Juana Manuel de Castilla), entrega la propiedad al caballero Álvaro de Luna - condestable de Castilla (tataranieto de Sancho Manuel de Castilla – señor del Infantado y de Carrión, que era hermano de Don Juan Manuel, príncipe de Villena. Álvaro de Luna, privado del rey Juan II de Castilla lo engrandeció y construyó el palacio, convirtiéndolo en el centro de sus posesiones. En él se realizaron grandes fiestas en honor del rey, que quedaron plasmadas en las crónicas de la época. Tras el arresto de Álvaro de Luna por orden regia, su mujer Juana Pimentel se encastilló en él junto a sus hijos Juan de Luna y Pimentel y María de Luna y Pimentel. El rey acudió a sitiar la fortaleza donde se suponía que se custodiaban las grandes riquezas del antiguo privado. Álvaro de Luna fue ajusticiado en Valladolid por orden regia, acusado de atentado contra la majestad del rey. Finalmente, el rey se avino a negociar con la viuda y le concedió poder mantener parte del patrimonio de su marido para su hijo, pero debiendo entregar la fortaleza y todo su contenido al rey.
Enrique IV (hijo de Juan II de Castilla y de María de Aragón), a la muerte de Álvaro de Luna, entregó la propiedad al caballero Juan Pacheco.
Durante el siglo XV, la localidad fue uno de los principales escenarios de los enfrentamientos internos en el reino castellano, el último de tales enfrentamientos permitió a Isabel de Castilla (hermana de Enrique IV e hija de Juan II) acceder el trono castellano con el nombre de Isabel I.
El palacio-fortaleza fue destruido por varios incendios, alguno ya en época de Álvaro de Luna. Hoy día está en ruinas aunque ha sido restaurado en parte. Es de propiedad privada.

Castillo de la Mora Encantada - Salvatierra de Tormes

El castillo de la Mora Encantada se encuentra en la localidad de Salvatierra de Tormes, provincia de Salamanca.

Historia
Salvatierra tiene un notable pasado, patente en la adusta silueta del castillo de la Mora Encantada, asentado en la ladera y lamido por las aguas embalsadas. Sus casas muestran el anterior empuje de esta villa, que perdió poderío y tierras como Condado de Salvatierra a favor del Ducado de Alba.
El castillo fue construido posiblemente en el siglo XV, siendo reformado en el siglo XVI.

Descripción
El castillo de Salvatierra de Tormes se componía de un edificio rectangular, con tres pisos, hoy desmantelado, y una cerca con puerta, cubos y saeteras. Parece ser obra del siglo XVI, toda de lajas de pizarra, menos las esquinas, puertas, etc., que son de granito.

Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina progresiva.

Propiedad y uso
Es propiedad de la Confederación Hidrográfica del Duero. El acceso es libre.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

(CastillosNet)

martes, 8 de julio de 2014

Castillo de Hornillos de Cerrato

Situación
El castillo de Hornillos de Cerrato se alza sobre un cerro que se yergue en un extremo de la localidad del mismo nombre, en la provincia de Palencia, a 30 kilómetros de la capital y a 6 kilómetros de Torquemada por la carretera comarcal 130.

Historia
Probablemente Hornillos de Cerrato se repobló, al igual que otras localidades del Cerrato, a finales del siglo IX, al ser reconquistadas estas tierras por el rey Alfonso III.
En el siglo XI es lugar solariego de Don Nuño de Vizcaya, y en el siglo XV pertenece a los Enríquez.
En 1451 el Almirante de Castilla, poseedor de las fortalezas de Hornillos, Palenzuela y Cordovilla la Real, junto con su cuñado Juan de Tovar, señor de Astudillo, y otros caballeros se sublevan contra Juan II y su favorito Álvaro de Luna ocupando varias localidades del Cerrato, entre ellas la plaza fuerte de Baltanás. Tras el perdón real vuelve a poder de los Enríquez, quienes aún poseían el castillo en 1470.
A principios del siglo XVI estaba en poder de Bernardino Pérez de Sarmiento, conde de Ribadavia, a quién, en 1503, la Corona pide explicaciones sobre los abusos del alcaide con los vecinos, a los que obligaba a hacer guardias en la fortaleza.
En 1507 acampó en Hornillos de Cerrato el cortejo fúnebre con los restos de Felipe I el hermoso, fallecido en Burgos, que bajo la presidencia de su esposa la reina Juana la loca se dirigía a Tordesillas.
En 1530 es señorío de Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V y destacado constructor de castillos, que se había casado con la nieta de Don Bernardino. El 5 de julio de 1537 vende la villa a Pedro Fernández Portillo, regidor de Valladolid.
A mediados del siglo XVI fue Señorío de Don José de Guevara, en 1591 pertenecía a Pedro Fernández de Villarroel, y en 1752 al marqués de San Vicente.
El nombre de Hornillos de Cerrato hace referencia a los hornos donde se cocía el yeso, materia prima bastante abundante en el término municipal como demuestran las numerosas yeseras que se observan por encima del pueblo.

Descripción
El castillo de Hornillos de Cerrato fue una fortaleza de planta cuadrada con fuertes cubos en las esquinas, de la que sólo queda el frente este con sus cubos y parte del lienzo norte. Es una construcción del siglo XVI levantada sobre un edificio anterior.
En el exterior presenta una imposta a la altura del primer piso, grandes ventanas, troneras de buzón y un remate de grandes merlones, característico de fortalezas artilleras. En la parte superior del cubo sudeste hay tallado un escudo heráldico en forma de aspa.
En el interior contaba con tres pisos, como se puede apreciar claramente por los mechinales donde se apoyaban los desaparecidos forjados de madera. Los cubos de las esquinas, abiertos al interior, tenían cuatro plantas.
Conserva en el muro norte, prácticamente enterrada, una puerta con arco de medio punto que quizá hizo las veces de poterna. La zona central del interior del castillo se encuentra rellena de escombros.
A mediados del siglo XVIII la fortaleza ya se encontraba arruinada. La obra está realizada con sólida piedra de sillería.

Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina progresiva.

Propiedad y uso
Es de propiedad particular. El acceso es libre.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

(CastillosNet)