Selección por provincias

LISTADO POR PROVINCIAS
A CORUÑA
ALAVA
ALBACETE
ALICANTE
ALMERIA
ASTURIAS
AVILA
BADAJOZ
BALEARES
BARCELONA
BURGOS
CACERES
CADIZ
CANTABRIA
CASTELLON
CEUTA
CIUDAD REAL
CORDOBA
CUENCA
GERONA
GRANADA
GUALAJARA
GUIPUZCOA
HUELVA
HUESCA
JAEN
LA RIOJA
LAS PALMAS
LEON
LERIDA
LUGO
MADRID
MALAGA
MELILLA
MURCIA
NAVARRA
ORENSE
PALENCIA
PONTEVEDRA
SALAMANCA
SEGOVIA
SEVILLA
SORIA
TARRAGONA
TENERIFE
TERUEL
TOLEDO
VALENCIA
VALLADOLID
VIZCAYA
ZAMORA
ZARAGOZA



sábado, 25 de octubre de 2014

Castillo de Medellín

La fortaleza se eleva sobre un cerro cercano a la ribera izquierda del río Guadiana, en la localidad de Medellín, intersección de los caminos entre Mérida y La Serena. El origen del pueblo es romano, cuando éstos convirtieron, en el año 74, un campamento en asentamiento fijo. También existe documentación de la época musulmana firmada por Al-Bakri en el siglo X o Al-Idrisi en el XII que da fe de que el castillo estaba muy poblado; de esta época conserva un espléndido aljibe de doble nave. Más tarde fue ocupado alternativamente por cristianos y árabes hasta que Fernando III lo reconquistó definitivamente en 1234.
El siglo XIV pasó factura a su estructura debido a las continuas revueltas entre reyes y nobles castellanos llegándose a su destrucción total por orden de Pedro I el Cruel debido a un asunto de faldas. Enrique II ordena construirlo de nuevo en 1537 siendo remodelado durante la segunda mitad del XV por el Conde de Medellín, Don Rodrigo Portocarrero. Los enfrentamientos entre Enrique IV y su hermano el Infante Don Alfonso, así como el conflicto sucesorio entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja, también dejaron huella en la fortaleza con obras encaminadas a mejorar sus condiciones defensivas y mejorar su habitabilidad. Con posterioridad fue utilizado como cementerio de la localidad durante muchos años.
La planta del castillo es un romboide irregular para adaptarse al promontorio donde se asienta. El cuerpo principal está dividido a la mitad por una muralla interna, flanqueado en su perímetro por un muro con cuatro cubos y dos torres que dividen el recinto en dos. Al edificio se entraba por cuatro puertas de las subsisten sólo dos, una con arco de medio punto y otra con arco apuntado. Alrededor de la construcción principal hubo otro recinto paralelo, a modo de barbacana o antemuralla, separado pocos metros de ésta. No se conserva completo pero sí lo suficiente para certificar su existencia y poder apreciar como reforzaron la seguridad en los accesos colocando torres y baluartes en el centro de los flancos.
Entre los elementos que conforman la fortaleza cabe resaltar las dos torres que conforman el centro de los flancos norte y sur, ambas con una ingeniosa comunicación, a base de escaleras y conductos, para acceder desde sus distintas plantas tanto a los adarves de los muros contiguos como a la muralla interior. La muralla interior que subdivide el castillo facilitaba su defensa, en caso de necesidad, y mejoraba la movilidad de los defensores tanto en la parte superior amurallada como a través de un corredor interior que tiene en su parte baja. El material fundamental de la construcción es la piedra, tanto en mampostería como en sillarejo. A pesar de que se han perdido muchos detalles constructivos primitivos aún se conserva el entramado defensivo que hizo de él una segura fortaleza.
En la actualidad está protegido como Patrimonio Histórico Español.


(Red Extremadura)

No hay comentarios: