Selección por provincias

LISTADO POR PROVINCIAS
A CORUÑA
ALAVA
ALBACETE
ALICANTE
ALMERIA
ASTURIAS
AVILA
BADAJOZ
BALEARES
BARCELONA
BURGOS
CACERES
CADIZ
CANTABRIA
CASTELLON
CEUTA
CIUDAD REAL
CORDOBA
CUENCA
GERONA
GRANADA
GUALAJARA
GUIPUZCOA
HUELVA
HUESCA
JAEN
LA RIOJA
LAS PALMAS
LEON
LERIDA
LUGO
MADRID
MALAGA
MELILLA
MURCIA
NAVARRA
ORENSE
PALENCIA
PONTEVEDRA
SALAMANCA
SEGOVIA
SEVILLA
SORIA
TARRAGONA
TENERIFE
TERUEL
TOLEDO
VALENCIA
VALLADOLID
VIZCAYA
ZAMORA
ZARAGOZA



miércoles, 17 de diciembre de 2014

Torreón de la Vecilla

La Vecilla es un lugar limpio, hermoso, de urbanización espaciosa y muchos chalets salpicados por su paisaje, con distinguido ajetreo veraniego; un kilómetro de carretera que serpentea toda la extensión de la villa en sus dos bien diferenciados barrios.
Se conserva su torre medieval con ventanas de grandes sillares y construcción de mampostería; su factura es cilíndrica.
En 1586 se publicó en Salamanca el libro «León de España» de Pedro Vecilla Castellanos. Don Maximiliano González Flórez, el historiador de Los Argüellos, ha buceado sobre este autor del siglo XVI y resulta que era de La Vecilla, que allí tenía su casa solariega con castillo y torreón y sería un gran conocedor de esta montaña del Porma y el Curueño.
Pedro Vecilla Castellanos quiso recoger en su libro «León de España», conservado en la biblioteca de la universidad ovetense del que se ha obtenido una edición facsímil por la institución Fray Bernardino de Sahagún de la Diputación de León, cantando en octavas reales de poesía épica las leyendas que circulaban por los pagos de su nacencia. Describe la vida de los héroes y heroínas de esta montaña y pone en boca de las fechas de Bermudo II la circulación que se hacía de la leyenda del Porma y el Curueño.
Pedro Vecilla Castellanos va desarrollando la épica de su relato en veintinueve cantos. El libro «León de España» no resistió la purga del ama y sobrina de Don Quijote y fue uno de los libros que fueron pasto del fuego.
Años atrás este torreón se utilizó como cárcel municipal, donde algún pequeño desviado de bajos delitos tenía que pernoctar por pocos días.
El alguacil que los custodiaba solía sacarlos, socarronamente, para que no se aburrieran y tomaran el aire y los llevaba a arrancar lentejas y por la noche los volvía al catre.
El torreón está hoy muy restaurado y le da cierto empaque de belleza a la plaza. En este torreón se había guardado un acopio de varias toneladas de documentos relativos a toda la etapa política del franquismo, que han pasado ahora a ser clasificados y custodiados en el Archivo Histórico Provincial.

No hay comentarios: